lunes, 3 de agosto de 2009

ESTE PARTIDO
SE AUTODESTRUIRA…

Por Heli herrera Hernández
plazacaracol@hotmail.com

Nueva izquierda, la corriente del actual presidente del Comité Ejecutivo Nacional del Partido de la Revolución Democrática Jesús ortega, planteo de manera formal a su consejo nacional reunido en Morelia Michoacán los días viernes, sábado y domingo, la expulsión de Andrés Manuel López Obrador, de Marcelo Ebrard, de Alejandro Encinas, de Clara Brugada y de Alejandra Barrales, entre otras decenas más.

En una especie de “”Este partido se autodestruirá en 60 minutos””, los orteguistas René Arce, Ruth Zabaleta, Lorena Villavicencio, Fernando Belaunzarán y Víctor Hugo Cirigo plantearon a los delegados al consejo nacional la expulsión inmediata de sus compañeros, a quienes acusaron de destruir la presencia del PRD, de utilizar la imagen de ese partido para presionar el voto a favor del partido del trabajo y de convergencia, por ser candidatos de esos mismos partidos y, por omisiones a ejecutar los estatutos perredistas.

No conformes con los resultados que obtuvieron en el pasado proceso electoral federal, donde se derrumbo la presencia nacional del partido del sol gracias que solo logro un 12 por ciento de la votación nacional, ahora Jesús Ortega y sus incondicionales quieren cumplir a cabalidad los acuerdos que tuvieron con el gobierno federal y los poderes fácticos de destruir a ese instituto político, y especialmente la corriente López-obradorista a quien creían iban a sepultar el 5 de julio.

Una vez más chucho Ortega muestra de cuerpo entero lo que su vida ha sido: un soldado al servicio de la reacción desde que fue militante del extinto partido socialista de los trabajadores, el PST, después en el partido frente cardenista de reconstrucción nacional, y ahora en el PRD.

Así, como vasallo de los enemigos históricos de la izquierda nacional se apresta a matar al partido que fue motor de la campaña presidencial de 2006 y que se alzo con la victoria, que solo un fraude cibernético y la campaña sucia del PAN, apoyada por las televisoras evitaron. El PRD se desintegrará si estos infiltrados calderonistas cumplen su amenaza, porque se estarían quedando solamente con el cascaron de lo que pudo ser un partido de masas con ideología social-demócrata, que no de izquierda como les ha dado en llamarse.

Tanto Chucho como Ruth Zabaleta, la otrora poderosa presidenta de la pasada legislatura, a la que los medios le pusieron las cámaras de radio y televisión para que la siguieran hasta el baño y publicitaran una y otra vez sus bostezos, sus ademanes, su cruce de piernas, sus ropas finas que ya vestía y hasta la marca de los perfumes que usaba, son hoy los alfiles de una cruzada nacional de los varones del dinero y de los calderonistas, que persisten en sepultar la corriente López-obradorista al costo que sea, porque aunque lo nieguen, sigue representando un peligro para sus intereses.

Porque eso de pedir hasta la expulsión del Gobernador de la ciudad de México Marcelo Ebrard, bajo la terrible acusación de “”ponerse a las órdenes de Andrés Manuel””, no es más una clara señal que el fin que persiguen es la destrucción total del partido del sol azteca, aunque su miopía les impide ver que tal acción solo lograría eso, el derrumbe total del PRD, pero no su objetivo toral, que es acabar políticamente, insisto, con la corriente del tabasqueño.

Y es que Andrés Manuel veía venir la avalancha sobre él y todos los que comparten su proyecto de nación, por eso inteligentemente defendió electoralmente al partido del trabajo y a convergencia que eran, en las pasadas elecciones, el otro objetivo del reaccionario gobierno y de los hombre de poder económico de México, que buscaban que perdieran su registro como partidos políticos nacionales, a sabiendas que la ley electoral federal impide, construir uno nuevo de manera inmediata, sino pasada la futura elección federal de 2012.

El cóctel era atractivo indiscutiblemente; con un PT y Convergencia desaparecidos de la arena electoral por haber perdido su registro, la expulsión de Andrés Manuel, Marcelo Ebrard y sus seguidores de ese instituto político, y la imposibilidad legal de construir un nuevo partido porque la ley electoral lo prohíbe hasta prácticamente el 2013 o 2014, la sucesión presidencial que viene iba a ser, entre los dos partidos que defienden y representan los intereses de la burguesía el PRI y el PAN, en una elección tranquila, de casa, de amigos, de cómplices y sin sobresalto alguno para los que financian, por fuera de las cámaras de televisión, los maletines de dinero sin ligas.

Ganara el muñeco candidato de las televisoras Enrique Peña Nieto o el que fuera del PAN, todo iba a quedar en familia, porque estos señores y señoras habrían noqueado al movimiento nacional que si podía someterlos al interés nacional, antes que seguir defendiendo los suyos.

El tiro les salio por la culata pese a toda la maquinaria que instrumentaron para lograr sus objetivos. Ahora, solo habrá que esperar que los “”infiltrados”” culminen su obra de expulsar al “”peje”” y a Marcelo Ebrard para que éstos, junto al PT, a Convergencia y a los miles que lo seguirán funden un partido político que sea esperanza para los millones de compatriotas que quieren otro proyecto económico para México.

PD. Que los diputados jovencitos, esos que se autopresumen, se volvieron a equivocar, solo que ahora si los regañaron y exhibieron públicamente, a grado tal que andan viendo como tapar su “”técnica parlamentaria de mayoría mecanica””

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