DESMEMORIADO
A PROPÓSITO
Por Helí Herrera Hernández
Twitter:HELIHERRERA.es
El viernes 23 del mes que corre, el diputado federal José Francisco Yunes Zorrilla declaro al reportero Carlos Alvarado del periódico AZ que “”el gobierno federal pretende utilizar los recursos públicos de los programas sociales para fortalecer a los candidatos del PAN en el próximo proceso electoral federal””
Enfatizo que “”se harán reasignaciones a la propuesta de presupuesto para 2012 enviada por el ejecutivo federal, ya que se castiga al sector primario de la economía (dado) que había recursos contemplados para el campo durante 2011 y que no vienen para el siguiente ejercicio fiscal, y hay reasignaciones al ramo 020 donde se aumentan los recursos a los programas federales como 70 y más””
Precisa en su declaración pública a los medios que en este año el presupuesto del programa 70 y más fue de 13 mil millones de pesos y para el 2012 se incrementa a 21 mil millones de pesos, lo que le hace suponer que esos 8 mil millones de pesos más serán utilizados por los candidatos a los distintos cargos de elección popular del partido blanquiazul, y de esa forma ganar la elección federal coaccionando el voto.
El expresidente municipal de Perote si que es claro en su apreciación, la cual comparto, porque en efecto, no solo los 13 mil millones de pesos actuales que el gobierno federal destina para dar ayudas económicas a señores y señoras de la tercera edad han servido para afianzar al partido (de) acción nacional. Es más, se queda corto porque el resto de los programas federales también apuntalan tal posicionamiento. Baste ver como los actuales diputados federales o locales andan de comunidad en comunidad partidizando el piso firme, el seguro popular, las becas de oportunidades, el Procampo, entre otros programas.
Tales acciones son censurables desde cualquier óptica, porque medran con las necesidades de las masas sociales empobrecidas. Lo que no se vale es que el expresidente estatal del PRI hoy critique lo que ellos han hecho toda su vida, que es exactamente lo mismo: que sus candidatos anden en las rancherías, en las congregaciones, en las colonias regalando despensas, bultos de cemento, laminas, tortilleros, playeras, trastos de plástico, leche, quesos, solicitudes para becas, calidra, latas de pintura etc., con dinero de los ayuntamientos, de los programas que tienen los DIF´s municipales.
Que no se llame a sorprendido porque él, que ha sido alcalde, diputado local y federal en dos ocasiones conoce todos estos vericuetos, dado que ha sido testigo, inclusive, de cómo andan los president@s municipales como santacloses con los candidatos a diputados locales, federales, o con quienes quieren que los suceda con las camionetas detrás de ellos regalando >a cambio de votos< todo tipo de satisfactores.
Somos testigos en cada ciudad, en cada pueblo, donde los alcaldes priístas tienen ubicadas las bodegas que llenan, con dinero público, con dinero de los contribuyentes de diversas mercancías, para luego en las campañas cambiarlas por votos, aprovechándose de la pobreza y miseria que los gobiernos de su partido y ahora también del PAN han multiplicado, a través de sus políticas neoliberales.
Su perversidad ya no tiene límites, porque primero empobrecen a las masas sociales, para luego aprovechar los procesos electorales y llegar con limosnas, con paliativos, y ganarse sus votos, en una ruindad maquiavélica de “”que el fin justifica los medios””.
Los panistas resultaron buenos alumnos, y en muchos de los casos están superando al maestro, quizás por ello la ira del diputado Yunes Zorrilla de denunciarlos cuando advierte que los azules preparan 8 mil millones de pesos más para un solo programa social, a sabiendas que los resultados de esos recursos se traducirán en votos para el PAN.
El y los priístas tienen mucha experiencia en esos menesteres. Conocen a profundidad los resultados de catafixiar los programas sociales, de catafixiar los regalos, de catafixiar las dádivas en los procesos electorales porque así han ganado muchas elecciones. Por eso hoy andan alocados buscando poner candados aquí, allá, en todas partes, para amarrarle las manos a Calderón, a sus candidatos a senadores y diputados federales, y de esa forma evitar que ganen.
El no haber patentizado, es decir, haber registrado como marca propia el uso de los programas federales, así como el de utilizar dineros públicos municipales en regalos para los electores jodidos, pobres, muertos de hambre y de frío en algo así como “”Tu voto por el PRI a cambio de una despensa””; o “”tu voto por el PRI a cambio de una cobija””; o tu voto por el PRI a cambio de un babero””; o “”tu voto por el PRI a cambio de un piso firme”” le esta costando hoy al PRI que el PÄN le apueste a esas sucias maniobras electoreras para ganar la elección federal que se avecina.
Habrá tiempo para ver estas batallas éticas-moralinas entre alumnos y maestros o, mejor dicho, entre profesionales que han hecho del voto, su mejor vía para perpetuarse en el poder público, sin importar el medio que utilizaron para conseguirlo.
Por Helí Herrera Hernández
Twitter:HELIHERRERA.es
El viernes 23 del mes que corre, el diputado federal José Francisco Yunes Zorrilla declaro al reportero Carlos Alvarado del periódico AZ que “”el gobierno federal pretende utilizar los recursos públicos de los programas sociales para fortalecer a los candidatos del PAN en el próximo proceso electoral federal””
Enfatizo que “”se harán reasignaciones a la propuesta de presupuesto para 2012 enviada por el ejecutivo federal, ya que se castiga al sector primario de la economía (dado) que había recursos contemplados para el campo durante 2011 y que no vienen para el siguiente ejercicio fiscal, y hay reasignaciones al ramo 020 donde se aumentan los recursos a los programas federales como 70 y más””
Precisa en su declaración pública a los medios que en este año el presupuesto del programa 70 y más fue de 13 mil millones de pesos y para el 2012 se incrementa a 21 mil millones de pesos, lo que le hace suponer que esos 8 mil millones de pesos más serán utilizados por los candidatos a los distintos cargos de elección popular del partido blanquiazul, y de esa forma ganar la elección federal coaccionando el voto.
El expresidente municipal de Perote si que es claro en su apreciación, la cual comparto, porque en efecto, no solo los 13 mil millones de pesos actuales que el gobierno federal destina para dar ayudas económicas a señores y señoras de la tercera edad han servido para afianzar al partido (de) acción nacional. Es más, se queda corto porque el resto de los programas federales también apuntalan tal posicionamiento. Baste ver como los actuales diputados federales o locales andan de comunidad en comunidad partidizando el piso firme, el seguro popular, las becas de oportunidades, el Procampo, entre otros programas.
Tales acciones son censurables desde cualquier óptica, porque medran con las necesidades de las masas sociales empobrecidas. Lo que no se vale es que el expresidente estatal del PRI hoy critique lo que ellos han hecho toda su vida, que es exactamente lo mismo: que sus candidatos anden en las rancherías, en las congregaciones, en las colonias regalando despensas, bultos de cemento, laminas, tortilleros, playeras, trastos de plástico, leche, quesos, solicitudes para becas, calidra, latas de pintura etc., con dinero de los ayuntamientos, de los programas que tienen los DIF´s municipales.
Que no se llame a sorprendido porque él, que ha sido alcalde, diputado local y federal en dos ocasiones conoce todos estos vericuetos, dado que ha sido testigo, inclusive, de cómo andan los president@s municipales como santacloses con los candidatos a diputados locales, federales, o con quienes quieren que los suceda con las camionetas detrás de ellos regalando >a cambio de votos< todo tipo de satisfactores.
Somos testigos en cada ciudad, en cada pueblo, donde los alcaldes priístas tienen ubicadas las bodegas que llenan, con dinero público, con dinero de los contribuyentes de diversas mercancías, para luego en las campañas cambiarlas por votos, aprovechándose de la pobreza y miseria que los gobiernos de su partido y ahora también del PAN han multiplicado, a través de sus políticas neoliberales.
Su perversidad ya no tiene límites, porque primero empobrecen a las masas sociales, para luego aprovechar los procesos electorales y llegar con limosnas, con paliativos, y ganarse sus votos, en una ruindad maquiavélica de “”que el fin justifica los medios””.
Los panistas resultaron buenos alumnos, y en muchos de los casos están superando al maestro, quizás por ello la ira del diputado Yunes Zorrilla de denunciarlos cuando advierte que los azules preparan 8 mil millones de pesos más para un solo programa social, a sabiendas que los resultados de esos recursos se traducirán en votos para el PAN.
El y los priístas tienen mucha experiencia en esos menesteres. Conocen a profundidad los resultados de catafixiar los programas sociales, de catafixiar los regalos, de catafixiar las dádivas en los procesos electorales porque así han ganado muchas elecciones. Por eso hoy andan alocados buscando poner candados aquí, allá, en todas partes, para amarrarle las manos a Calderón, a sus candidatos a senadores y diputados federales, y de esa forma evitar que ganen.
El no haber patentizado, es decir, haber registrado como marca propia el uso de los programas federales, así como el de utilizar dineros públicos municipales en regalos para los electores jodidos, pobres, muertos de hambre y de frío en algo así como “”Tu voto por el PRI a cambio de una despensa””; o “”tu voto por el PRI a cambio de una cobija””; o tu voto por el PRI a cambio de un babero””; o “”tu voto por el PRI a cambio de un piso firme”” le esta costando hoy al PRI que el PÄN le apueste a esas sucias maniobras electoreras para ganar la elección federal que se avecina.
Habrá tiempo para ver estas batallas éticas-moralinas entre alumnos y maestros o, mejor dicho, entre profesionales que han hecho del voto, su mejor vía para perpetuarse en el poder público, sin importar el medio que utilizaron para conseguirlo.