DERECHO DE REPLICA
Por Helí Herrera Hernández
Twitter: HELÍHERRERA.es
La semana que terminó fue aprovechada por los principales medios de comunicación para ocuparse de un tema: EL DERECHO DE REPLICA.
¿Que es o en que consiste, dado que muchos de los dueños de esos medios, principalmente electrónicos, ordenaron a los titulares de los noticiarios estelares a criticarlo y señalar, que es una limitante a la libertad de expresión?
El presidente del Instituto Federal Electoral Leonardo Valdés sugiere modificaciones en la definición del derecho de replica para señalar que se puede ejercer cuando la información que presenten los medios de comunicación “”hayan deformado hechos o situaciones””, y que es una facultad que podrán ejercer los partidos políticos, precandidatos y candidatos exigiéndole a los medios de comunicación la aclaración –de manera gratuita-, de alguna información imprecisa que les genere algún daño político-electoral.
Se desprende, luego entonces, de esta conceptualización, que mientras los medios de comunicación (televisión-radio-prensa), se conduzcan con ética profesional, apegándose siempre a la verdad con respecto a la vida de los partidos políticos o de los precandidatos o candidatos a los distintos cargos de elección popular, jamás tendrían que abrir un espacio para conceder algún derecho de replica algún afectado, y que ésta medida solo afectaría aquella noticia amarillista dada por un medio, que sin tener los elementos comprobatorios alegue de un partido, precandidato o candidato hechos o situaciones dolosas y falsas.
La televisión o la radio no pueden, a través de sus programas y hombres o mujeres que los conducen afirmar hechos que no tienen suficiente probanza, como tampoco es ético que vendan espacios a cualquier persona física o moral para señalarle hechos falsos o inventados a partidos, precandidatos o candidatos.
El derecho de replica, tal y como lo están planteando los consejeros del IFE Leonardo Valdés, Alfredo Figueroa y Benito Nacif esta consignado en leyes electorales de Estados Unidos y Canadá, donde las poderosas cadenas de televisión jamás venden publicidad detractora, calumniosa o dolosa ni a personas físicas ni a morales, pero además, cuando algo llega a suceder en un programa en vivo, donde algún entrevistado, o un locutor o conductor de noticiario dice algo contra otra persona, al siguiente día y en el mismo espacio le dan al ofendido el derecho a aclarar tal situación.
Eso es lo que se pretende aquí con el DERECHO DE RÉPLICA, simple y llanamente darle la oportunidad de aclarar INFUNDIOS a un partido, a un candidato o precandidato, que hayan sido lastimados en su personalidad, sin ningún fundamento.
No es limitante de libertad de expresión alguna como varios conductores de noticiarios de la televisión abierta están dando a conocer.
Antes, estos mismos periodistas arremetieron contra la ley que impidió que los partidos políticos y sus candidatos compraran espacios a la televisión y la radio, porque eso fue un duro golpe a sus ingresos publicitarios. Recuerden que hasta una controversia constitucional metieron ante la Suprema Corte de Justicia de la Nación, argumentando una flagrante violación a nuestra ley de leyes, misma que perdieron ante el máximo órgano jurisdiccional.
Desde mi óptica, no se vale que periodistas como Joaquín López Doriga, o Javier Alatorre, o programas estúpidos como ventaneando o Laura de América, sus titulares se agarren a decir tonterías contra cualquier persona, y éstas no tengan el derecho a defenderse en el mismo espacio que se les ofendió.
El Derecho de Réplica no limita la libertad de expresión, pero tampoco ésta es una patente como para que cualquier medio pueda acribillar con argumentos o hechos falsos a cualquier persona física o moral, sin que estén obligados a reparar el daño.
Recordemos como televisa la ha agarrado contra Isaac y Moisés Saba Raffoul, en una campaña publicitaria donde hasta sus propiedades les exhibían, acusándolos de mil cosas, y todo porque estas personas aspiraban a tener una tercera cadena de televisión abierta. Antes de esa pretensión, nada decían de ellos.
Similar acción emprendieron hace apenas medio año contra Carlos Slim Helú y su empresa TELCEL-TELMEX, y todo, igual, por querer el hombre más rico del mundo acceder a la televisión restringida o de paga, que la tiene monopolizada el grupo TELEVISA.
El derecho de replica es un derecho individual, que le impediría a los monopolios de la radio y la televisión destruir personalidades y reputaciones que se construyen toda la vida.
Por Helí Herrera Hernández
Twitter: HELÍHERRERA.es
La semana que terminó fue aprovechada por los principales medios de comunicación para ocuparse de un tema: EL DERECHO DE REPLICA.
¿Que es o en que consiste, dado que muchos de los dueños de esos medios, principalmente electrónicos, ordenaron a los titulares de los noticiarios estelares a criticarlo y señalar, que es una limitante a la libertad de expresión?
El presidente del Instituto Federal Electoral Leonardo Valdés sugiere modificaciones en la definición del derecho de replica para señalar que se puede ejercer cuando la información que presenten los medios de comunicación “”hayan deformado hechos o situaciones””, y que es una facultad que podrán ejercer los partidos políticos, precandidatos y candidatos exigiéndole a los medios de comunicación la aclaración –de manera gratuita-, de alguna información imprecisa que les genere algún daño político-electoral.
Se desprende, luego entonces, de esta conceptualización, que mientras los medios de comunicación (televisión-radio-prensa), se conduzcan con ética profesional, apegándose siempre a la verdad con respecto a la vida de los partidos políticos o de los precandidatos o candidatos a los distintos cargos de elección popular, jamás tendrían que abrir un espacio para conceder algún derecho de replica algún afectado, y que ésta medida solo afectaría aquella noticia amarillista dada por un medio, que sin tener los elementos comprobatorios alegue de un partido, precandidato o candidato hechos o situaciones dolosas y falsas.
La televisión o la radio no pueden, a través de sus programas y hombres o mujeres que los conducen afirmar hechos que no tienen suficiente probanza, como tampoco es ético que vendan espacios a cualquier persona física o moral para señalarle hechos falsos o inventados a partidos, precandidatos o candidatos.
El derecho de replica, tal y como lo están planteando los consejeros del IFE Leonardo Valdés, Alfredo Figueroa y Benito Nacif esta consignado en leyes electorales de Estados Unidos y Canadá, donde las poderosas cadenas de televisión jamás venden publicidad detractora, calumniosa o dolosa ni a personas físicas ni a morales, pero además, cuando algo llega a suceder en un programa en vivo, donde algún entrevistado, o un locutor o conductor de noticiario dice algo contra otra persona, al siguiente día y en el mismo espacio le dan al ofendido el derecho a aclarar tal situación.
Eso es lo que se pretende aquí con el DERECHO DE RÉPLICA, simple y llanamente darle la oportunidad de aclarar INFUNDIOS a un partido, a un candidato o precandidato, que hayan sido lastimados en su personalidad, sin ningún fundamento.
No es limitante de libertad de expresión alguna como varios conductores de noticiarios de la televisión abierta están dando a conocer.
Antes, estos mismos periodistas arremetieron contra la ley que impidió que los partidos políticos y sus candidatos compraran espacios a la televisión y la radio, porque eso fue un duro golpe a sus ingresos publicitarios. Recuerden que hasta una controversia constitucional metieron ante la Suprema Corte de Justicia de la Nación, argumentando una flagrante violación a nuestra ley de leyes, misma que perdieron ante el máximo órgano jurisdiccional.
Desde mi óptica, no se vale que periodistas como Joaquín López Doriga, o Javier Alatorre, o programas estúpidos como ventaneando o Laura de América, sus titulares se agarren a decir tonterías contra cualquier persona, y éstas no tengan el derecho a defenderse en el mismo espacio que se les ofendió.
El Derecho de Réplica no limita la libertad de expresión, pero tampoco ésta es una patente como para que cualquier medio pueda acribillar con argumentos o hechos falsos a cualquier persona física o moral, sin que estén obligados a reparar el daño.
Recordemos como televisa la ha agarrado contra Isaac y Moisés Saba Raffoul, en una campaña publicitaria donde hasta sus propiedades les exhibían, acusándolos de mil cosas, y todo porque estas personas aspiraban a tener una tercera cadena de televisión abierta. Antes de esa pretensión, nada decían de ellos.
Similar acción emprendieron hace apenas medio año contra Carlos Slim Helú y su empresa TELCEL-TELMEX, y todo, igual, por querer el hombre más rico del mundo acceder a la televisión restringida o de paga, que la tiene monopolizada el grupo TELEVISA.
El derecho de replica es un derecho individual, que le impediría a los monopolios de la radio y la televisión destruir personalidades y reputaciones que se construyen toda la vida.