domingo, 26 de junio de 2011

DERECHO DE REPLICA

Por Helí Herrera Hernández
Twitter: HELÍHERRERA.es


La semana que terminó fue aprovechada por los principales medios de comunicación para ocuparse de un tema: EL DERECHO DE REPLICA.

¿Que es o en que consiste, dado que muchos de los dueños de esos medios, principalmente electrónicos, ordenaron a los titulares de los noticiarios estelares a criticarlo y señalar, que es una limitante a la libertad de expresión?

El presidente del Instituto Federal Electoral Leonardo Valdés sugiere modificaciones en la definición del derecho de replica para señalar que se puede ejercer cuando la información que presenten los medios de comunicación “”hayan deformado hechos o situaciones””, y que es una facultad que podrán ejercer los partidos políticos, precandidatos y candidatos exigiéndole a los medios de comunicación la aclaración –de manera gratuita-, de alguna información imprecisa que les genere algún daño político-electoral.

Se desprende, luego entonces, de esta conceptualización, que mientras los medios de comunicación (televisión-radio-prensa), se conduzcan con ética profesional, apegándose siempre a la verdad con respecto a la vida de los partidos políticos o de los precandidatos o candidatos a los distintos cargos de elección popular, jamás tendrían que abrir un espacio para conceder algún derecho de replica algún afectado, y que ésta medida solo afectaría aquella noticia amarillista dada por un medio, que sin tener los elementos comprobatorios alegue de un partido, precandidato o candidato hechos o situaciones dolosas y falsas.

La televisión o la radio no pueden, a través de sus programas y hombres o mujeres que los conducen afirmar hechos que no tienen suficiente probanza, como tampoco es ético que vendan espacios a cualquier persona física o moral para señalarle hechos falsos o inventados a partidos, precandidatos o candidatos.

El derecho de replica, tal y como lo están planteando los consejeros del IFE Leonardo Valdés, Alfredo Figueroa y Benito Nacif esta consignado en leyes electorales de Estados Unidos y Canadá, donde las poderosas cadenas de televisión jamás venden publicidad detractora, calumniosa o dolosa ni a personas físicas ni a morales, pero además, cuando algo llega a suceder en un programa en vivo, donde algún entrevistado, o un locutor o conductor de noticiario dice algo contra otra persona, al siguiente día y en el mismo espacio le dan al ofendido el derecho a aclarar tal situación.

Eso es lo que se pretende aquí con el DERECHO DE RÉPLICA, simple y llanamente darle la oportunidad de aclarar INFUNDIOS a un partido, a un candidato o precandidato, que hayan sido lastimados en su personalidad, sin ningún fundamento.

No es limitante de libertad de expresión alguna como varios conductores de noticiarios de la televisión abierta están dando a conocer.

Antes, estos mismos periodistas arremetieron contra la ley que impidió que los partidos políticos y sus candidatos compraran espacios a la televisión y la radio, porque eso fue un duro golpe a sus ingresos publicitarios. Recuerden que hasta una controversia constitucional metieron ante la Suprema Corte de Justicia de la Nación, argumentando una flagrante violación a nuestra ley de leyes, misma que perdieron ante el máximo órgano jurisdiccional.

Desde mi óptica, no se vale que periodistas como Joaquín López Doriga, o Javier Alatorre, o programas estúpidos como ventaneando o Laura de América, sus titulares se agarren a decir tonterías contra cualquier persona, y éstas no tengan el derecho a defenderse en el mismo espacio que se les ofendió.

El Derecho de Réplica no limita la libertad de expresión, pero tampoco ésta es una patente como para que cualquier medio pueda acribillar con argumentos o hechos falsos a cualquier persona física o moral, sin que estén obligados a reparar el daño.

Recordemos como televisa la ha agarrado contra Isaac y Moisés Saba Raffoul, en una campaña publicitaria donde hasta sus propiedades les exhibían, acusándolos de mil cosas, y todo porque estas personas aspiraban a tener una tercera cadena de televisión abierta. Antes de esa pretensión, nada decían de ellos.

Similar acción emprendieron hace apenas medio año contra Carlos Slim Helú y su empresa TELCEL-TELMEX, y todo, igual, por querer el hombre más rico del mundo acceder a la televisión restringida o de paga, que la tiene monopolizada el grupo TELEVISA.

El derecho de replica es un derecho individual, que le impediría a los monopolios de la radio y la televisión destruir personalidades y reputaciones que se construyen toda la vida.

domingo, 19 de junio de 2011

IN MEMORIAM DE

MANUEL

Por Helí Herrera Hernández

Twitter:HELIHERRERA. Es


El sábado 11 fue asaltado en los lagos el joven Manuel Alejandro Portilla por un o unos pandilleros. Le quitaron su teléfono celular sin ningún problema, pero al querer hacer lo mismo con su cartera, forcejearon y terminaron por asestarle una puñalada.

Su novia, desesperada por los hechos vividos, atinó a llevarlo al Centro Especialidades Médica donde no lo recibieron; luego al hospital Luis F. Nachón desde donde llamo a sus familiares. Allí los directivos del nosocomio se negaron a prestarle atención médica argumentando que no tenían médico internista para que se hiciera cargo del joven, remitiéndolo al Instituto Mexicano del Seguro Social de las lomas, dado que era derechohabiente, topándose toda su familia con circunstancias increíbles, como esa de que el muchacho estaba fuera de peligro porque la puñalada no era de peligro, pero que al final, termino ocasionándole la muerte por falta de atención médica.

Manuel Alejandro Portilla muere cuando no debía haberlo hecho. La puñalada que un o unos malvivientes le propinaron no era mortal por necesidad, como dicen los médicos legistas. Lo fue porque tanto en el hospital Luis F Nachon como en el Seguro social le negaron la atención médica que requería para salvar la vida.

Los directivos del primero argumentan en su defensa que todos los fines de semana los hospitales públicos carecen de médicos especialistas que no acuden a cubrir sus guardias porque solo les paga el gobierno del estado “250 pesos por una desvelada”, y que en ese momento no tenían a nadie para que se hiciera cargo de curar la herida de Manuel. Los del seguro social en cambio, le precisaron a la familia que la puñalada no era de peligro, y les permitieron que entraran a verlo para que estuvieran con el, muriendo instantes después en brazos de alguno de ellos.

El martes 14 de junio, amigos, familiares y maestros del joven Manuel Alejandro Portilla llevaron su cadáver a palacio de gobierno para exigir justicia. Su féretro era paseado por los bajos de ese edificio bajo los gritos de “no más sangre en Xalapa” pero también para exigirle al Gobernador el esclarecimiento no solo del crimen, sino el castigo a los culpables que por omisión, le negaron la oportunidad de vivir a un muchacho que tenía toda una vida por delante.

La intención de la muchedumbre era permanecer allí por tiempo indefinido, pero el llamado de la madre de Manuel pidiéndoles que ya se lo llevaran a enterrar fue lo que hizo desistir a todos los enardecidos manifestantes que como yo, estamos ofuscados por lo sucedido, porque es inconcebible que ocurran estos hechos en la capital del Estado.

¿Si eso pasa en Xalapa, que no pasara en el resto de los hospitales públicos del estado de Veracruz, primordialmente los más alejados donde además, por su lejanía, ni siquiera llegamos a enterarnos?

Y es que el deceso de Manuel Alejandro Portilla para nuestra desgracia no va a cambiar la mentalidad de los políticos que manejan y administran la cosa pública. Ellos son los verdaderamente responsables de esta muerte y de otras tantas anónimas que ocurren a lo largo y ancho del territorio Veracruzano por falta de médicos y medicinas en los centros de salud, en los hospitales públicos o en las clínicas del Instituto Mexicano del Seguro Social o del ISSSTE.

El gobierno Federal y Estatal son los culpables de estos homicidios por omisión porque han venido recortándole presupuesto al sector salud desde hace ya varios lustros, que ha evitado salarios justos para el personal de enfermería y médico o por lo menos decorosos; la contratación de nuevas plazas y/o la ocupación de las que ya están presupuestadas pero que nadie las quiere por lo mal pagadas de éstas.

Mientras Manuel Alejandro no pudo ser operado por ningún médico internista y así salvarle la vida, los gobiernos Federal y Estatal destinan extraordinarias partidas presupuestales para la atención de Diputados locales o federales; para los Senadores, para los miembros de sus gabinetes, y para los magistrados del Tribunal Superior de Justicia del Estado y de La Suprema Corte de Justicia de la Nación, a quienes se les atiende a ellos y sus familias en los mejores hospitales privados del Estado y del País, y en donde el solo alquiler de una habitación cuesta allí más de un mil quinientos pesos por noche.

Son ellos los responsables porque independientemente del destino de esas cantidades multimillonarias de dinero para la atención privada de estos mexicanos de primera, han permitido y fomentado el pandillerismo en todas las ciudades de la república mexicana, por sus nefastas políticas públicas que solo han generado desempleo, pobreza y miseria.

Si tu MANUEL ALEJANDRO PORTILLA hubieras sido legislador o miembro del gabinete estatal o federal, o magistrado del Tribunal Superior de Justicia del Estado de Veracruz, o Ministro de la Suprema Corte de

Justicia de la Nación, o ahijado de un político, o miembro de las clases adineradas de Xalapa, o presidente municipal, síndico o regidor de algún ayuntamiento importante del Estado, JAMAS HUBIERAS MUERTO.

Quizás, si tu herida hubiera sido grave, hasta en helicóptero oficial te habrían mandado a un nosocomio privado, y porque no, como ha sucedido, hasta Houston Texas te hubieran llevado.
Termino este artículo diciendo que todavía hay gente que nos califica de ilusos a los que seguimos pensando y luchando por un modelo económico más equitativo y justo. Cuando veo estas injusticias, me congratulo de no claudicar en ese propósito.
IN MEMORIAM DE

MANUEL

Por Helí Herrera Hernández

Twitter:HELIHERRERA. Es


El sábado 11 fue asaltado en los lagos el joven Manuel Alejandro Portilla por un o unos pandilleros. Le quitaron su teléfono celular sin ningún problema, pero al querer hacer lo mismo con su cartera, forcejearon y terminaron por asestarle una puñalada.

Su novia, desesperada por los hechos vividos, atinó a llevarlo al Centro Especialidades Médica donde no lo recibieron; luego al hospital Luis F. Nachón desde donde llamo a sus familiares. Allí los directivos del nosocomio se negaron a prestarle atención médica argumentando que no tenían médico internista para que se hiciera cargo del joven, remitiéndolo al Instituto Mexicano del Seguro Social de las lomas, dado que era derechohabiente, topándose toda su familia con circunstancias increíbles, como esa de que el muchacho estaba fuera de peligro porque la puñalada no era de peligro, pero que al final, termino ocasionándole la muerte por falta de atención médica.

Manuel Alejandro Portilla muere cuando no debía haberlo hecho. La puñalada que un o unos malvivientes le propinaron no era mortal por necesidad, como dicen los médicos legistas. Lo fue porque tanto en el hospital Luis F Nachon como en el Seguro social le negaron la atención médica que requería para salvar la vida.

Los directivos del primero argumentan en su defensa que todos los fines de semana los hospitales públicos carecen de médicos especialistas que no acuden a cubrir sus guardias porque solo les paga el gobierno del estado “250 pesos por una desvelada”, y que en ese momento no tenían a nadie para que se hiciera cargo de curar la herida de Manuel. Los del seguro social en cambio, le precisaron a la familia que la puñalada no era de peligro, y les permitieron que entraran a verlo para que estuvieran con el, muriendo instantes después en brazos de alguno de ellos.

El martes 14 de junio, amigos, familiares y maestros del joven Manuel Alejandro Portilla llevaron su cadáver a palacio de gobierno para exigir justicia. Su féretro era paseado por los bajos de ese edificio bajo los gritos de “no más sangre en Xalapa” pero también para exigirle al Gobernador el esclarecimiento no solo del crimen, sino el castigo a los culpables que por omisión, le negaron la oportunidad de vivir a un muchacho que tenía toda una vida por delante.

La intención de la muchedumbre era permanecer allí por tiempo indefinido, pero el llamado de la madre de Manuel pidiéndoles que ya se lo llevaran a enterrar fue lo que hizo desistir a todos los enardecidos manifestantes que como yo, estamos ofuscados por lo sucedido, porque es inconcebible que ocurran estos hechos en la capital del Estado.

¿Si eso pasa en Xalapa, que no pasara en el resto de los hospitales públicos del estado de Veracruz, primordialmente los más alejados donde además, por su lejanía, ni siquiera llegamos a enterarnos?

Y es que el deceso de Manuel Alejandro Portilla para nuestra desgracia no va a cambiar la mentalidad de los políticos que manejan y administran la cosa pública. Ellos son los verdaderamente responsables de esta muerte y de otras tantas anónimas que ocurren a lo largo y ancho del territorio Veracruzano por falta de médicos y medicinas en los centros de salud, en los hospitales públicos o en las clínicas del Instituto Mexicano del Seguro Social o del ISSSTE.

El gobierno Federal y Estatal son los culpables de estos homicidios por omisión porque han venido recortándole presupuesto al sector salud desde hace ya varios lustros, que ha evitado salarios justos para el personal de enfermería y médico o por lo menos decorosos; la contratación de nuevas plazas y/o la ocupación de las que ya están presupuestadas pero que nadie las quiere por lo mal pagadas de éstas.

Mientras Manuel Alejandro no pudo ser operado por ningún médico internista y así salvarle la vida, los gobiernos Federal y Estatal destinan extraordinarias partidas presupuestales para la atención de Diputados locales o federales; para los Senadores, para los miembros de sus gabinetes, y para los magistrados del Tribunal Superior de Justicia del Estado y de La Suprema Corte de Justicia de la Nación, a quienes se les atiende a ellos y sus familias en los mejores hospitales privados del Estado y del País, y en donde el solo alquiler de una habitación cuesta allí más de un mil quinientos pesos por noche.

Son ellos los responsables porque independientemente del destino de esas cantidades multimillonarias de dinero para la atención privada de estos mexicanos de primera, han permitido y fomentado el pandillerismo en todas las ciudades de la república mexicana, por sus nefastas políticas públicas que solo han generado desempleo, pobreza y miseria.

Si tu MANUEL ALEJANDRO PORTILLA hubieras sido legislador o miembro del gabinete estatal o federal, o magistrado del Tribunal Superior de Justicia del Estado de Veracruz, o Ministro de la Suprema Corte de

Justicia de la Nación, o ahijado de un político, o miembro de las clases adineradas de Xalapa, o presidente municipal, síndico o regidor de algún ayuntamiento importante del Estado, JAMAS HUBIERAS MUERTO.

Quizás, si tu herida hubiera sido grave, hasta en helicóptero oficial te habrían mandado a un nosocomio privado, y porque no, como ha sucedido, hasta Houston Texas te hubieran llevado.
Termino este artículo diciendo que todavía hay gente que nos califica de ilusos a los que seguimos pensando y luchando por un modelo económico más equitativo y justo. Cuando veo estas injusticias, me congratulo de no claudicar en ese propósito.

sábado, 18 de junio de 2011

OFENSIVA CALDERONISTA

Por Helí Herrera Hernández
Twitter:HELIHERRERA.es

Con la experiencia vivida hace seis años, cuando se autodestapo como precandidato de su partido a la Presidencia de la República, Felipe Calderón ha decidido, de nueva cuenta, adelantar los tiempos electorales convencido, de que quien pega una vez, pega dos veces.

De tal suerte, hace 20 días ordeno, como bien lo explique en mi artículo de la semana pasada, publicado en este mismo espacio, que un grupo de notables militantes blanquiazules, 4 gobernadores y un sinnúmero de diputados federales, locales y alcaldes panistas, publicaran un desplegado apoyando la candidatura de Ernesto Javier Cordero Arroyo, actual Secretario de Hacienda y Crédito Público como su candidato a la Presidencia de la República.

El madruguete, no me cabe la menor duda, fue para advertirles a todos sus compañeros de partido, pero principalmente a los otros precandidatos que aspiran a ocupar tal cargo, que el Presidente de la República ya tomo una decisión respecto a quien debe ser el candidato del PAN, y que por lo tanto deben disciplinarse y cerrar filas en torno a tan polémico personaje –que tiene un extraordinario parecido con el actor británico Mr. Bean-, y de esa forma iniciar un posicionamiento mediático de este personaje, que lo haga popular entre las masas sociales que ven todos los días más de 7 horas de televisión comercial.

Paralelamente a esta decisión, don Felipe Calderón CONVINO con los dueños de TELEVISA y TELEVISIÓN AZTECA, un acuerdo que beneficia al gobierno federal y a las televisoras: El Ejecutivo le niega a Carlos Slim Helú la posibilidad de vender -a través de su industria telefónica- televisión de paga, y a otros grupos empresariales interesados en impulsar una tercera cadena de televisión abierta, a cambio de que Emilio Azcarraga y Ricardo Salinas Pliego ordenen a sus subalternos iniciar una campaña subrepticia de imagen y apoyo a favor de Ernesto Javier Cordero Arroyo en todos sus noticiarios, para así no contravenir los lineamientos que marca la Ley Electoral Federal.

No conforme con este acuerdo, de suyo ventajoso políticamente hablando, el señor Presidente ya volvió a sentarse con la dueña del Sindicato Nacional de Trabajadores de la Educación, Elba Esther Gordillo, con quien –conocedor de sus debilidades-, volvió a tejer acuerdos relativos a lograr el apoyo del partido Nueva Alianza (PANAL) y del más de un millón de maestros de nivel básico, con su partido el PAN para las elecciones federales de 2012, y así impulsar la campaña del todavía Secretario de Hacienda y Crédito Público.

El Acuerdo por la Calidad de la Educación firmado el pasado mes por Felipe Calderón y Elba Esther Gordillo, es solo una simulación al verdadero convenio hecho entre ellos, que no es otro que el descrito en el párrafo anterior. De allí que usted mismo sea testigo del nuevo amorío desatado entre el Ejecutivo Federal con la cacique sindical, difundido ampliamente por las dos cadenas de televisión nacional, justo cuando todo mundo daba por hecho que la Gordillo regresaría para el año próximo a la cuadra tricolor.
(No descarto que en las elecciones del Estado de México de este año, la señora Elba Esther apoye a Enrique Peña Nieto y su candidato, por conveniencias pactadas con anterioridad, pero concluida esa elección, la líder sindical caminara con los azules para la sucesión presidencial).

Uno de los sólidos argumentos que convencieron a la dueña del PANAL y del SNTE para llegar a estos ACUERDOS, fue la advertencia del Presidente de la República de que iba a encarcelar a varios “”pájaros de cuenta tricolores””, lista que aunque no vio doña Elba, sabía perfectamente que se encontraba en los primerísimos lugares de la misma, al igual que Jorge Hank Rhon y por lo menos dos exgobernadores recién jubiladitos del cargo.

Pocos días necesitó la señora Gordillo como para darse cuenta que la advertencia hecha por el Presidente de la República era cierta, dado que el sábado por la madrugada el ejército capturo al expresidente municipal de Tijuana, priísta distinguido del Estado de México, dueño de equipos de futbol de tercera, segunda y primera división profesional, así como de hipódromos, galgódromos y casas de apuesta conocidas como “”Caliente””.

Si algo tenemos que reconocer en Felipe Calderón Hinojosa en estos tiempos previos a la sucesión presidencial, es que esta actuando con todo el poder que le da la Presidencia de la República para apuntalar un candidato de su partido, tejiendo alianzas hasta con el diablo para sacar adelante su proyecto de heredarle a otro panista la silla presidencial, sin importarle que se coloque al margen de la ley por algunas decisiones que involucren a sus nuevos socios y amigos.

Preparémonos para observar de aquí en adelante a un Felipe Calderón más golpeador, más dantesco; porque por los pasos dados (decisiones tomadas) a raíz de la cercanía de la sucesión presidencial, su accionar se volverá más peligroso, más dictatorial.

Si no, como dijera un viejo conocido que sin rubor, moral o ética alguna se cambia de partido según su conveniencia. Al tiempo.