INFLUENZA Y MAL GOBIERNO
Por Helí Herrera Hernández
Plazacaracol@hotmail.com
La emergencia nacional decretada por la Organización Mundial de la Salud el pasado viernes sobre México, por los 854 casos registrados de Influenza, y por los 59 decesos derivados de la misma enfermedad, bien pudieron evitarse si el gobierno federal hubiera actuado con responsabilidad social y política.
En estos momentos en que la alerta sobre posible pandemia en nuestro país es factible, salen a relucir las nefastas politicas publicas económicas de gobiernos neoliberales, divorciados totalmente de las masas sociales y sus nececidades, que desde que arribaron al poder en 1985, han recortado el gasto público, afectando primordialmente a los sectores educativo y de salud, con las concecuencias que millones de compatriotas ya sabemos, como ser un país con cuarto año de primaria como nivel promedio de estudios, y con el brote de enfermedades como la que nos ocupa en estos momentos.
Es lamentable y preocupante lo que esta secediendo en México, y que no pasa en Cuba, por ejemplo, a pesar de tanta metralla que sobre la isla tiran jefes de gobierno y grupos de poder económico y politico en el mundo. Lamentable porque en ésta nación todabía padecemos enfermedades que en aquel pequeño país ya se encuentran erradicadas desde hace muchisimos años, y es preocupante porque a pesar de las consecuencias funestas de sus acciones, los malos gobiernos que hemos tenido y tenemos, en estos momentos, ni se acongojan ni se ocupan en modificar el modelo económico que genera miseria, pobreza, y la propalación de enfermedades propias del sistema capitalista.
Acuso al gobierno federal de ser el autor intelectual y material de esta emergencia nacional por la influenza; de sus muertes y enfermos y de los que sobrevengan, porque desde finales de 2007 los Laboratorios de Biológicos y Reactivos de México (BIRMEX), empresa de participación estatal mayoritaria, productora de la vacuna contra la influenza, advirtió un escenario de posible amenaza de pandemia por influenza, así como un déficit de dosis necesarias para atender el Mercado nacional en un contexto de crisis.
Ante el tibio argumento que dio la secretaria de salud del gobierno de Felipe Calderón, de que no se contaba con la infraestructura para producir la vacuna en México, BIRMEX le sugirió desde 2006 comprarle a laboratorios SANOFI PASTEUR la planta de farmaceuticos en Cuautitlán Izcalli, en el estado de México, con un valor de 244.4 millones de pesos, y resolver así, de manera preventiva, cualquier brote de influenza y probable pandemia de esa enfermedad.
El gobierno Federal sabía de las consecuencias que esta omisión le podría generar a la salud pública de los más de 105 millones de compatriotas, porque tuvo en sus manos desde ese año (2007), el Proyecto para la produccion de vacuna contra la influenza, analisis de ahorros de divisas para México y evaluación de beneficio-costo, elaborado por BIRMEX, adviritiendo que de no atender esta situacion con la compra de los laboratorios Sanofi Pasteur, el escenario por una pandemia de influenza en el país sería de alta mortalidad, contada a partir de la quinta semana del conocimiento de los primeros casos.
BIRMEX estima en ese estudio la muerte de 21 mil 522 personas como mínimo y 117 mil 461 como máximo, en caso de estallar la pandemia de influenza.
80 mil hospitalizados sería el límite inferior y 352 mil el superior de presentarse ese escenario. 11.7 millones al menos, y 20.7 millones como máximo alcanzarían las consultas medicas por el mal; 238 millones de días de trabajo se perderían que traducido en dinero arrojarian la suma de 44 mil 180 millones de pesos en el peor de los escenarios.
Aun con estos datos escalofriantes, el gobierno panista de Felipe Calderon nada hizo por prevenir lo que hoy quiere atacar con medidas emergentes, cuando tuvo hace dos años la oportunidad de evitar el terrible problema de salud que estamos viviendo, y del que aun no se conoce la punta del iceberg porque apensas el Instituto Méxicano del Seguro Social esta negociando la compra de ZANAMIVIR que es un antiviral menos conocido, pero muy efectivo para atacar el virus de la influenza.
De aqui a que se concrete la compra-venta de ese medicamento, la influenza va avanzando de manera multiplicativa, primoridalmente en lugares públicos, donde un simple estornudo, beso o apreton de manos seria el foco transmisor de la enfermedad, que lo acerca al escenario de la pandemia, con las consecuencias descritas párrafos anteriores de este artículo.
Hoy se truenan los dedos de las manos el presidente y su gabinete, estando a punto de entrar a pánico escenico por la responsabilidad que tienen ya no de atacar en estos momentos al virus de la influenza y/o evitar la pandemia, sino por las consecuencias que su irresponsabilidad política le puede generar, en un juicio político y hasta legal, al no haber destinado los 244.4 millones de pesos para la compra de laboratorios Sanofi Pasteur y producir con su infraestructura médica las vacuna contra la influenza, porque les guste o no, los 59 fallecidos (hasta este momento de escribir el artículo), y los más de 854 casos de enfermos por esta mal viral son su responsabilidad ética, política y juridical, por la que tendrían que responder.
Mientras el IMSS concreta la compra de la vacuna ZANAMIVIR, con un costo 10 veces superior a lo que se requería para comprar los laboratorios, la psicosis se apodera de las masas sociales que este mismo fin de semana ya las veiamos en practicamente todo el país con boquillas y guantes, en escenarios vividos solamente en la segunda Guerra mundial, con aquellas famosas mascaras antigases que se vendian en los distintos comercios europeos para evitar la inhalación de sustancias tóxicas.
Esperemos que se pueda contener la emergencia viral, porque de lo contrario, resultará desastroso para el país tanto los fallecidos, como los miles de millones de pesos que se perderan por horas-trabajo, y todo, porque estos señoritos neoliberales metidos a políticos quisieron ahorrarse 244 millones de pesos, seguramente para pagarselos a los banqueros por los intereses del FOBAPROA.
Con ellos si no se escatima dinero alguno
Por Helí Herrera Hernández
Plazacaracol@hotmail.com
La emergencia nacional decretada por la Organización Mundial de la Salud el pasado viernes sobre México, por los 854 casos registrados de Influenza, y por los 59 decesos derivados de la misma enfermedad, bien pudieron evitarse si el gobierno federal hubiera actuado con responsabilidad social y política.
En estos momentos en que la alerta sobre posible pandemia en nuestro país es factible, salen a relucir las nefastas politicas publicas económicas de gobiernos neoliberales, divorciados totalmente de las masas sociales y sus nececidades, que desde que arribaron al poder en 1985, han recortado el gasto público, afectando primordialmente a los sectores educativo y de salud, con las concecuencias que millones de compatriotas ya sabemos, como ser un país con cuarto año de primaria como nivel promedio de estudios, y con el brote de enfermedades como la que nos ocupa en estos momentos.
Es lamentable y preocupante lo que esta secediendo en México, y que no pasa en Cuba, por ejemplo, a pesar de tanta metralla que sobre la isla tiran jefes de gobierno y grupos de poder económico y politico en el mundo. Lamentable porque en ésta nación todabía padecemos enfermedades que en aquel pequeño país ya se encuentran erradicadas desde hace muchisimos años, y es preocupante porque a pesar de las consecuencias funestas de sus acciones, los malos gobiernos que hemos tenido y tenemos, en estos momentos, ni se acongojan ni se ocupan en modificar el modelo económico que genera miseria, pobreza, y la propalación de enfermedades propias del sistema capitalista.
Acuso al gobierno federal de ser el autor intelectual y material de esta emergencia nacional por la influenza; de sus muertes y enfermos y de los que sobrevengan, porque desde finales de 2007 los Laboratorios de Biológicos y Reactivos de México (BIRMEX), empresa de participación estatal mayoritaria, productora de la vacuna contra la influenza, advirtió un escenario de posible amenaza de pandemia por influenza, así como un déficit de dosis necesarias para atender el Mercado nacional en un contexto de crisis.
Ante el tibio argumento que dio la secretaria de salud del gobierno de Felipe Calderón, de que no se contaba con la infraestructura para producir la vacuna en México, BIRMEX le sugirió desde 2006 comprarle a laboratorios SANOFI PASTEUR la planta de farmaceuticos en Cuautitlán Izcalli, en el estado de México, con un valor de 244.4 millones de pesos, y resolver así, de manera preventiva, cualquier brote de influenza y probable pandemia de esa enfermedad.
El gobierno Federal sabía de las consecuencias que esta omisión le podría generar a la salud pública de los más de 105 millones de compatriotas, porque tuvo en sus manos desde ese año (2007), el Proyecto para la produccion de vacuna contra la influenza, analisis de ahorros de divisas para México y evaluación de beneficio-costo, elaborado por BIRMEX, adviritiendo que de no atender esta situacion con la compra de los laboratorios Sanofi Pasteur, el escenario por una pandemia de influenza en el país sería de alta mortalidad, contada a partir de la quinta semana del conocimiento de los primeros casos.
BIRMEX estima en ese estudio la muerte de 21 mil 522 personas como mínimo y 117 mil 461 como máximo, en caso de estallar la pandemia de influenza.
80 mil hospitalizados sería el límite inferior y 352 mil el superior de presentarse ese escenario. 11.7 millones al menos, y 20.7 millones como máximo alcanzarían las consultas medicas por el mal; 238 millones de días de trabajo se perderían que traducido en dinero arrojarian la suma de 44 mil 180 millones de pesos en el peor de los escenarios.
Aun con estos datos escalofriantes, el gobierno panista de Felipe Calderon nada hizo por prevenir lo que hoy quiere atacar con medidas emergentes, cuando tuvo hace dos años la oportunidad de evitar el terrible problema de salud que estamos viviendo, y del que aun no se conoce la punta del iceberg porque apensas el Instituto Méxicano del Seguro Social esta negociando la compra de ZANAMIVIR que es un antiviral menos conocido, pero muy efectivo para atacar el virus de la influenza.
De aqui a que se concrete la compra-venta de ese medicamento, la influenza va avanzando de manera multiplicativa, primoridalmente en lugares públicos, donde un simple estornudo, beso o apreton de manos seria el foco transmisor de la enfermedad, que lo acerca al escenario de la pandemia, con las consecuencias descritas párrafos anteriores de este artículo.
Hoy se truenan los dedos de las manos el presidente y su gabinete, estando a punto de entrar a pánico escenico por la responsabilidad que tienen ya no de atacar en estos momentos al virus de la influenza y/o evitar la pandemia, sino por las consecuencias que su irresponsabilidad política le puede generar, en un juicio político y hasta legal, al no haber destinado los 244.4 millones de pesos para la compra de laboratorios Sanofi Pasteur y producir con su infraestructura médica las vacuna contra la influenza, porque les guste o no, los 59 fallecidos (hasta este momento de escribir el artículo), y los más de 854 casos de enfermos por esta mal viral son su responsabilidad ética, política y juridical, por la que tendrían que responder.
Mientras el IMSS concreta la compra de la vacuna ZANAMIVIR, con un costo 10 veces superior a lo que se requería para comprar los laboratorios, la psicosis se apodera de las masas sociales que este mismo fin de semana ya las veiamos en practicamente todo el país con boquillas y guantes, en escenarios vividos solamente en la segunda Guerra mundial, con aquellas famosas mascaras antigases que se vendian en los distintos comercios europeos para evitar la inhalación de sustancias tóxicas.
Esperemos que se pueda contener la emergencia viral, porque de lo contrario, resultará desastroso para el país tanto los fallecidos, como los miles de millones de pesos que se perderan por horas-trabajo, y todo, porque estos señoritos neoliberales metidos a políticos quisieron ahorrarse 244 millones de pesos, seguramente para pagarselos a los banqueros por los intereses del FOBAPROA.
Con ellos si no se escatima dinero alguno