domingo, 28 de febrero de 2010

LOS EFECTOS DE
LA IMPOSICIÓN

Por Helí Herrera Hernández
TWITTER: HELIHERRERA.es
El escenario político en Veracruz se enrareció.

Nunca como hoy el proceso electoral se envileció de tal forma, que no escapa ninguna fuerza política a la carnicería interna que se ha desatado por los cargos de elección popular, olvidando los actores su máxima de ocuparlos para generar bienestar social.

En todos los frentes políticos hay pugnas por el desaseo que los dirigentes de los institutos han hecho para sacar adelante, principalmente a sus candidatos a gobernador del estado, aunque ya aflora la misma rabia para los de legisladores y alcaldes, que de norte a sur de la entidad conocemos todos los días, y lo que es peor, que en lugar de amainar suben de tono, de perfidia y amenazas. Algunas privadas y otras públicas.

La política como ciencia ha sido rebasada por la derecha, por el centro y por la izquierda, olvidándose quienes la practican del fin de la misma. Hoy es la búsqueda del poder por el poder mismo, y para conseguirlo, los medios que se están utilizando ya no son solo las zancadillas comunes y corrientes que antaño se daban quienes buscaban alguna postulación; NO, ahora lo que observamos es el trasfondo de la vida privada, la calumnia, la denostación y la amenaza entre los contendientes internos, que hasta hace poco eran compañeros del mismo partido, con los que salían muy sonrientes en la foto que los medios buscaban con ansia para publicarlas.

Como que perdieron “”el feeling”” los encargados de haber tersado los procesos internos de selección de candidatos, y sus acciones provocaron escenarios de enfrentamiento muy difíciles de superar, como ya ocurre en el PAN, en el PRI, en el partido verde, en el PRD, en Convergencia, donde los deslindes y las descalificaciones son el pan de cada día.

Los hechos más graves están ocurriendo desde luego en los dos primeros, que al ser partidos políticos que tienen esferas del poder público no están dispuestos a perderlo, y para lograr sus pretensiones recurrieron a métodos antidemocráticos para imponer a sus candidatos a Gobernador, sin importarles (como se observa), las consecuencias que tendrían.
Diga lo que diga el Presidente de la República y el Gobernador Fidel Herrera a través de sus voceros y dirigentes estatales de sus partidos, respecto a que “”no pasa nada””, lo cierto es que si están pasando cosas muy graves en sus estructuras, de las que nos enteramos escuetamente por escasos medios de comunicación que para variar, la mayoría de ellos han tomado color en la refriega y todo lo pintan color de rosa, como respuesta a los contratos económicos jugosos que solo los pueden hacer con los partidos y candidatos que tienen dinero, como es el caso de Javier Duarte de Ochoa que trae un gasto millonarios diario de sus actividades, y en segundo término de Miguel Ángel Yunes que ya empieza a romper el cerco informativo que en Veracruz le han tendido, contratando 8 columnas con los dueños en la capital del país de esos periódicos, radio y televisión.

El PRI y el PAN son padres de sus propias tormentas. Las calenturas que están sudando son consecuencia del desaseo que realizaron para sacar a sus hoy candidatos a gobernador. Pero lo grave ya no es eso, sino que ambos partidos principalmente el tricolor, no buscan siquiera la reconciliación con Héctor Yunes Landa, que aparte de apedreado y madreado, sufre los efectos del poder que irónicamente se “”niega a perdonarlo””, y por voz de Javier Duarte le advierte “”no estar dispuesto a invitarlo a su proyecto político””, todo esto por haber anunciado la impugnación primero en la sala electoral local, y luego al TRIFE.

No ve el PRI el capital político de Yunes Landa. Las más de cien mil firmas de priístas que a sabiendas que no era el candidato del gobernador Herrera decidieron dársela. Se obnubilan frente a las simpatías que este político genero durante su carrera dentro del partido tricolor, y tiene por el valor de enfrentarse a la imposición del ejecutivo que pasó por encima de la militancia, de las estructuras y de todos aquellos hombre y mujeres que por años han enfrentado, como fieles soldados, todas las batallas electorales del PRI.

Allí están ya las primeras deserciones en ese instituto político, algunas de gente muy cercana al fidelato como Cristian Morales Carreto, que como Yunes Landa pagan el precio de creer en la democracia interna del PRI, o del regidor de Martínez de la Torre Omar Gómez López que anuncian su salida de ese partido, y esto solo por mencionar solo algunas de las muchas que tendrán.

Si todo esto no le preocupa al que manda en Veracruz, menos lo será el grado de hastío que hay, de a de veras y sin perfidia alguna, de la sociedad veracruzana ante tanto despilfarro de dinero que viene haciendo el gobierno para apuntalar a su candidato Duarte. En los cafés, en el cine, en las plazas comerciales, en los pasillos, en los mercados, en los urbanos, en los iglesias, en las escuelas se escucha el “”ya estoy hasta la madre”” de escuchar, veer y leer al candidato del PRI””; “”cuanto cientos de millones de pesos esta tirando Fidel de recursos públicos para esta campaña, mientras nosotros no tenemos ni para comer””; “”yo tuve que conseguir prestado para completarme hoy para mi pasaje, mientras los rojos tiran y tiran dinero en publicidad””.

Si piensan que este derroche no duele, espérense al resultado de las elecciones, primordialmente en las grandes ciudades, y duerman pensando que con a despensa, la colchoneta, las láminas, los trastos y los mandiles van a ganar el voto verde.

En la siguiente entrega me ocupare de lo que sucede en el frente azul, donde no cantan malas rancheras en estos menesteres

domingo, 21 de febrero de 2010

La impunidad

LOS 400 PUEBLOS

Por Helí Herrera Hernández
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Don Rubén Pabello Acosta, fundador y director del periódico “Diario de Xalapa”, en más de una ocasión salió en defensa de su queridísima Xalapa de Enríquez, principalmente cuando era invadida por la hordas de Cesar del Ángel Fuentes, un autonombrado dizque “”luchador social”” que nunca ha explicado como se mantiene, como mantiene a su familia, y como mantiene a su movimiento.

Varios de los lectores recordarán la manera tan vil como llegaban sus huestes al centro histórico de la capital del estado, convirtiéndolo en un mingitorio público, observando la ciudadanía como sus heces fecales eran embolsadas y tiradas en las calles aledañas al parque Benito Juárez, creando una pestilencia que con el calor y los vientos permeaba toda la ciudad, levantando un repudio generalizado en la ciudadanía, que encontraba en don Rubén Pabello al hidalgo defensor de una ciudad que se había convertido en rehén de este individuo.

Cesar del Ángel es un pájaro de cuenta. Su historial esta envuelto de crímenes, raterías, abigeato, despojos y corrupción, como aquel dato histórico de los hechos sucedidos el 20 de agosto de 1967 en el estado de Guerrero, cuando por encargo se entromete en la lucha del poder de la unión regional de productores de copra, con un saldo de 38 campesinos muertos y más de 100 heridos, sin que a este “”valiente e impoluto”” líder le haya tocado siquiera un rozón de bala, y/o una cachetada.

Su carrera delictiva se ubica también en la región de Martínez de la Torre, donde invade miles de hectáreas de la finca “”la soledad”” donde murieron 4 policías, y más al norte en “”saladero””, congregación del municipio de Tamalín, donde asesinaron a un ganadero, creando una serie de protestas de ese sector que exigieron al gobernador Dante Delgado la aplicación de la ley contra este sujeto, mismo que es detenido en una curva de la sinuosa carretera Tlapacoyan-Atzalan, precisamente en la que antecede a esa última población, recluyéndolo ese gobierno en el reclusorio de Pacho Viejo, alcanzando su libertad en el siguiente gobierno de Patricio Chirinos, quien tiene que volverlo apresar por dejar de firmar el libro de reclusos, pero que ya con Miguel Alemán como titular del Ejecutivo alcanza la libertad absoluta.

Estos hechos aclaran, en parte, los odios de Cesar del Ángel contra Dante Delgado, y en parte contra Miguel Ángel Yunes Linares, a quienes ataca públicamente acusándolos de corruptos, deshonestos, pero sin aportar prueba alguna a sus dichos, aunque lo más sospechoso de todo esto, es que su activismo contra éstos dos veracruzanos aumenta desde el mismo momento en que son mencionados para alcanzar un cargo de elección popular, como ocurrió con el Cordobés hace 4 años que se postulaba por la coalición “por el bien de todos”” como candidato a Senador, y de nueva cuenta hoy que lo hace para competir por la gubernatura del estado.

Yunes Linares empieza a sufrir el acoso de Cesar del Ángel y sus 400 pueblos a raíz de su decisión de buscar la candidatura del PAN al gobierno de Veracruz. Comparte en consecuencia el asedio contra su otro competidor Dante Delgado, de un liderzuelo cuya calidad moral se puede medir con exactitud cuando le pide a las mujeres que lo siguen que se encueren, a la vista de todos, en plena vía pública, exigiendo la creación de una comisión de la verdad que investigue a Yunes Linares, pero nada dice de la ola de delitos que ha realizado, inclusive de los asesinatos aquí relatados.

El silencio del actual gobierno frente a estas movilizaciones 400 pueblerinas es ya de suyo sospechoso. Pero más lo es que los cientos de campesin@s que moviliza don Cesar del Ángel lleguen a la ciudad capital, cuando ha sido una política del gobernador Fidel Herrera, y más del Secretario general de gobierno como ejecutor de la misma, detener los camiones que trasladan contingentes a la ciudad capital, violentando su derecho de tránsito y movilización, consagrado en la Constitución General de la República.

Los periódicos, la radio y la televisión nos han enterado en diferentes fechas sobre estos acontecimientos, mostrando fotografías inclusive de los obreros, campesinos, mujeres y estudiantes que han sido parados lo mismo en casitas que en cardel o Emiliano Zapata, para que no lleguen a Xalapa y enturbien la paz y tranquilidad que dice Fidel Herrera que hay, pero………extrañamente, don Reynaldo ha dejado llegar una, y otra y otra vez a las huestes de Cesar del Ángel a las calles de la ciudad capital, para que se encueren, para que caminen, para que marchen y para que protesten contra Dante y contra Miguel Ángel Yunes Linares.

Y así, como por arte de magia, de manera expedita, contrario a cualquier otra manifestación de protesta escenificada en la plaza Lerdo, don Reynaldo sale de su despacho y se traslada al lugar de los hechos para atender personalmente a este líder, dándole un trato diplomático al más alto nivel, suplicándole se traslade a palacio de gobierno para atenderlo como se merece, sacarse la fotografía para publicarla en todos los medios hoy afines a la fidelidad.

Si ese mismo trato hubiera recibido RAMIRO GUILLEN TAPIA, no se hubiera prendido fuego jamás en la plaza lerdo

Las políticas públicas del gobierno para con los amigos son de tolerancia, dinero, poder e impunidad, y para los adversarios políticos de horca y cuchillo.

¡Que no exijan en consecuencia respeto para quien no lo practica ni con sus compañeros miembros del mismo partido!

lunes, 15 de febrero de 2010

EL CONSEJO POLITICO
DEL PRI

Por Helí Herrera Hernández
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Por más que Mario Lozano, jefe de prensa del Partido Revolucionario Institucional haya dicho hasta el cansancio, al término del Consejo Político Estatal de ese partido que “todo marcha bien”, lo cierto es que los problemas internos en ese instituto político en lugar de disminuir, van en aumento.

Los deseos de él, del delegado nacional, del dirigente estatal, de Fidel Herrera y de su delfín Javier Duarte son esos, claro esta; pero sus anhelos distan mucho de la realidad que están viviendo los priístas de Veracruz, que cada día que pasa observan como sus posibilidades de salir compactados a la lucha electoral disminuyen, en la misma proporción que el Gobernador se aferra a sacar, a como de lugar, al diputado federal por Córdoba, que no es otro que su exsecretario particular en el Senado de la República.

Las intenciones de don Fidel de haber sacado a su muchacho como candidato de unidad, se han estrellado una y otra vez por el mal manejo que hizo del proceso de selección interna (increíble en él), dado que a decir de los propios compañeros de su partido, alentó a más de uno desde que asumió el cargo para que buscaran con trabajo esa posibilidad, pero cargo los dados en beneficio de su “equipo generacional”, haciendo un lado la militancia y experiencia de la madura clase política priísta radicada en el Estado, que han sido los que han sacado exitosamente campaña tras campaña desde hace muchos años, incluyendo la suya.

Ensoberbecidos los imberbes han llegado al grado de insultar, mofarse y criticar a exdirigentes estatales de su partido, a exsecretarios generales de gobierno y a priístas distinguidos, que aguantaron y aguantaron todos estos años las ironías de los “”muchachos del gobernador”, pero que hoy piensan que ha llegado la hora de cobrar factura.

No lo digo yo estimados lectores. Lo afirman ellos porque ya están hastiados de las irreverencias de este grupito de jóvenes funcionarios, que lo menos que han hecho es burlarse de su edad, atajándolos con calificativos de “”viejitos”, “inservibles”, “pasados de moda”, “inoperantes” etc., y más hoy que para ungir a don Javier como candidato priísta, lo han hecho con toda la fuerza del aparato estatal.

Que más ejemplo puedo poner cuando ustedes han visto como gran parte del dinero público destinado para obra estatal ha corrido a manos llenas para comprar no solo espacios en los medios de comunicación, sino a los propios medios y periodistas con el fin de posicionar a un joven diputado federal que sin esos recursos, ni siquiera lo conocerían en su natal ciudad , porque es ajeno de trabajo político en el estado, a favor de su partido.

Todos los días compran planas, spots, espectaculares y conciencias para repetir una y mil veces que este legislador era “”el secreto mejor guardado que tenía Veracruz””, porque con él viene lo mejor: es decir, que superará la obra de su maestro en estos seis años.

El insulto, el avasallamiento, la diatriba, la amenaza, entre otros instrumentos, se han colocado hoy como el medio para acallar inquietudes políticas que tienen como pecado el buscar también la candidatura, recurriendo ahora no solo a la guerra sucia contra los oponentes de los otros partidos, sino con los propios, los tricolores, que han osado pretenderla en buena lid.

Medio que usted lee trae planas completas que denuncian a Héctor Yunes Landa, el otro aspirante, como un tipo prepotente, amenazador, lleno de delitos cometidos durante su desempeño en la función pública, pero ese aparato que hoy acusa nada dijo de él, en tanto no buscaba ser competidor. En consecuencia, las autoridades que tuvieron conocimiento de supuestos delitos cometidos por Yunes Landa son cómplices de esas fechorías, y como la procuraduría del Estado depende del Gobernador en turno, entonces ¿Quién tiene responsabilidad también?

Así, mientras Carbonel y la alta burocracia del PRI salen a decirle a los reporteros y fotógrafos que “”no pasa nada””, que “”todo esta en orden”” al término de la sesión del Consejo Politico estatal, la prueba en su contra es precisamente el no haber dejado pasar a los periodistas (ni siquiera los comprados) para que cubrieran los detalles alli desarrollados.

Si la casa estuviera en orden ya habría candidato de unidad. No hubiera sido necesario que los oradores en el Consejo Político Estatal llamaran precisamente a la unidad, porque a decir de ellos mismos sin ella, van a perder la gubernatura.
Si las cosas estuvieran bien, no habrían tenido necesidad de haberle soltado los perros a Héctor Yunes, ni de recurrir a los medios para desprestigiar a un priísta que hasta antes de buscar la candidatura a gobernador, era impoluto, inmaculado, es decir, no tenía mancha alguna.

Si los vientos soplaran a favor el gobernador no hubiera tenido que abrir dos frentes de batalla: uno contra el de casa y el otro contra el primo, porque tanto en uno como en el otro corre el riesgo, como ya sucede, que debiliten las estructuras partidarias que en un partido como el PRI, serían fatales en sus aspiraciones.

Los pronunciamientos oficiales de ese partido han sido rebasados por la realidad. Un Yunes Landa que les advierte que va ir hasta el final de la contienda, porque lo que le han hecho ha lastimado su orgullo y su militancia partidista. Una descomposición sería de ese instituto que se advierte a nivel distrital y municipal, y una desesperada alianza del PRI con sus sucursales el partido verde, el PRV y con Vía veracruzana, que sumadas sus fuerzas no le ganan ni siquiera al PANAL, si llegara éste partido a sacar un candidato.

Estas son apenas las escaramuzas. La batalla será cruenta y hasta sangrienta, si no: al tiempo

martes, 9 de febrero de 2010

SE ENSUCIA EL
PROCESO ELECTORAL

Por Helí Herrera Hernández

plazacaracol@hotmail.com
Twitter:HELIHERRERA.es


La sucesión en Veracruz no es que se le haya complicado de último momento al Gobernador Fidel Herrera, sino que el mismo se la complico desde el preciso momento en que, haciendo un lado los liderazgos naturales que han construido cientos de priístas desde hace muchos años en Veracruz, decidió jugarse el todo por el todo con los jóvenes que lo han acompañado en su quehacer legislativo, allá en el Distrito Federal, calificándolos a todos con diez, cuando la mayoría han mostrado ineficiencia, inexperiencia e incapacidad, como aquel debate promovido por el diputado federal Antonio Benítez Lucho en sesión plenaria, exigiendo a la Procuraduría General de la República la investigación a una denuncia presentada por una diputada local del PRI en contra del director del ISSSTE Miguel Ángel Yunes Linares.

El debate provocado por el ex secretario particular del Gobernador, del que todos los diputados jóvenes fidelistas quisieran olvidarse porque les llovió sobre mojado, fue una muestra de la ausencia de experiencia y oficio político, porque tanto la legisladora Carolina Gudiño, como Salvador Manzur, como Silvio Lagos no supieron responder a los cuestionamientos que varios pares suyos del PAN les hicieron, dejando que le pegaran fuerte a su candidato a gobernador, el bisoño Javier Duarte, que terminó aceptando el uso de los aviones y helicópteros propiedad del Gobierno de Veracruz para promoverse en sus aspiraciones, lo que seguramente le traerá consecuencias legales electorales en un futuro no muy lejano, cuando algún otro aspirante al mismo cargo acuda a las autoridades electorales durante o después de las elecciones.

Los 4 fantásticos, como ellos mismos se han bautizado en el congreso de la unión (Duarte, Gudiño, Manzur y Lagos), nunca entendieron que no es lo mismo estar protegidos por el manto de Fidel Herrera en el Estado, que exponerse a la vista de todos allá en la capital del país. Si usted por curiosidad recurriera al diario de la debates de la cámara de diputados observaría la pobreza de argumentos en las pocas intervenciones que han tenido. Casi siempre han pasado a la tribuna a leer posicionamientos o iniciativas de decreto, porque después de aquella amarga experiencia, y al no contar con el respaldo de los diputados federales veracruzanos de su partido, con tablas legislativas como Amadeo Flores Espinoza, que los dejaron morir solos, han preferido hacer trabajo mediático en los medios que ha contratado el gobierno para hacerle creer a los veracruzanos que son unos “niños potentados de virtudes”, y en el caso particular de Javier Duarte, que ha traído millones y millones de pesos a Veracruz para generar empleos, sin que hayamos visto aterrizar uno solo en territorio jarocho.

Seamos sinceros: la campaña del delfín del gobernador en lugar de crecer (a pesar de tantos cientos de millones invertidos, de tener periódicos y periodistas comprados hasta la medula, de tener la radio y la televisión de los veracruzanos a su servicio, y de convertirse hasta en muerto en todos los velorios para captar así la atención), ha ido en retroceso. Lo dicen los priístas maduros que tienen acceso a encuestas serias y se sienten agraviados porque después de 70 años perderán la gubernatura, lo observamos al ver los actos desesperados de la nomenklatura estatal que publican y publican encuestas desproporcionadas y locas donde Duarte lleva hasta 30 puntos de ventaja a su más cercano contendiente; se hace evidente en el dispendio de recursos económicos, al llevar refrigeradores, pantallas de televisión, estufas, trastos y un sinfín de obsequios para concentrar gente en sus actos; al notar la desesperación de Elizabeth Morales en su programa de televisión y radio que haciendo un lado ética y moral juega con el hambre y las necesidades de las gentes que ellos mismos han convertido en aves de rapiña; y ahora, lo vemos también cuando hordas de francotiradores destrozan publicidad de los contendientes, ya por cuenta propia o ya por orden superior, en acciones que muestran la desesperación que pulula en el oficialismo.

Hoy día somos testigos de cómo el gobernador ha tenido que dejar de serlo para convertirse en el coordinador general de la campaña de Duarte. Lo lleva a la mayoría de sus actos, lo pasea en las ferias, lo acomoda en las fotos de inauguración de obras; lo adula ante los empresarios como el autor de la bursatilización con la que Veracruz “dejo de ser pobre”; y lo inaudito: ha tenido que desarticular, -sin mucho éxito por cierto-, la precampaña de Héctor Yunes Landa que sin el 5 por ciento del dinero que lleva gastado Duarte, sigue posicionado como el candidato del príismo priísmo, de todos aquellos hombres y mujeres de ese partido que fueron desplazados por la fidelidad generacional, pero que tienen años de cuidar casillas, de defender a su partido en los órganos electorales, de pegar publicidad, de hacer talacha partidaria y de construir el Estado que hoy encuentran estos jóvenes, porque ni surgió ni se edifico en 5 años.

Nunca como hoy se ha visto una guerra sucia en la lucha por la nominación de la candidatura del PRI, y mucho menos contra contendientes de otro partido políticos. Baste salir de la oficina, de la casa, de la universidad, de los centros comerciales para ver los estragos de una campaña contra todo aquello que huela ANTIDUARTISMO. Desde los espectaculares rotos hasta las páginas de los periódicos rojos cuyos columnistas atacan con todos los epítetos a la mano a los priístas inconformes como a los precandidatos que tienen pleito con el gobernador.

La desesperación que muestran es resultado de las encuestas que no publican.

Hasta dónde llegará ésta que la prioridad de la nomenklatura estatal ya no es “levantar al muerto”, sino entrometerse en el proceso interno de selección del PAN para, con dinero público, sacar adelante a Gerardo Buganza con quien, a valores entendidos, realizarían una campaña de bajo perfil donde Duarte avanzaría sin problema alguno, liquidando de esa forma al enemigo público número uno Miguel Ángel Yunes Linares.

Por lo que se observa el Gobernador nunca entendió que era preferible tener de candidato blanquiazul a Yunes Linares, porque al no serlo, llamará a votar a toda su estructura por Dante, en el afán de que no gane su delfín.

¿O será que el oficialismo ya repico las campanas en señal de duelo y por eso, el pasado fin de semana el Gobernador Fidel Herrera avisó en Orizaba que los veracruzanos VOLVERÁN a tener a un Cordobés de gobernador?

¿Será por eso que Dante Delgado no se mete entre las patas de los caballos, y realiza su precampaña sumando lo mismo a priístas que panistas inconformes?

lunes, 1 de febrero de 2010

DANTE, DUARTE Y
YUNES LINARES

Por Helí Herrera Hernández

plazacaracol@hotmail.com
Twitter: HELIHERRERA.es

A cinco meses de las elecciones estatales, se encuentran totalmente definidos los candidatos a Gobernador de las principales fuerzas políticas. Por la coalición PRD-PT-CONVERGENCIA irá Dante Delgado; por la coalición PRI-PVEM será Javier Duarte de Ochoa y por el Partido (de) Acción Nacional-panal es Miguel Ángel Yunes Linares.

No habrá sorpresas en ninguno de los frentes anotados. Así, por más que el Senador Arturo Hervis Reyes haga bulla y escándalo solo es para posicionar a la señora Jazmín Copete en una candidatura a diputada en la lista de representación proporcional, por ello mantendrá la amenaza de inscribirse como precandidato, tratando de chantajear tanto a Dante como a su partido para consolidar su pretensión, aunque desde ahorita les puedo advertir que no se apuntará para competir en la elección interna del frente, y de esa forma, Delgado Rannauro será el único que realice los actos de precampaña sin contendiente, situación que bien aprovechada terminaría por posicionarlo, justo cuando las guerras en los otros partidos dejarán heridas difíciles de sanar en el tiempo que dure la campaña oficial.

El partido revolucionario institucional construirá una alianza con el partido membrete Verde Ecologista. La finalidad es capturar cualquier voto que por equivocación pudiera dar algún veracruzano por ese instituto político que aprovecho la pasada campaña electoral federal para engañar a la sociedad al prometerle la pena de muerte para los secuestradores, a sabiendas que antes sus legisladores se habían opuesto a tal precepto.

Esa falacia les permitió en 2009 cosechar miles de votos, cuyos propietarios cayeron en el garlito. Hoy se escucha de muchos de los que los emitieron que fueron timados y que nunca jamás volverán a sufragar por los “tucanes”, razón por la que de ir solos no alcanzarían un 2% de la votación general, que aunque no es requisito aquí para perder el registro, si les impediría tener regidores, síndicos, alcaldes y diputados.
La oferta que el PRI les hace es una verdadera ganga que sus dirigentes estatales aprovecharán, sin chistar, a cambio de la promesa de algún cargo en el gabinete estatal, y eso si ganan la elección. En cambio, para el Partido Revolucionario Institucional que advierte lo reñido que estarán las elecciones, a pesar de las encuestas que a modo se mandan hacer, donde aparecen con ventajas superiores a 30 puntos porcentuales (¿realmente se las creerán?), cualquier sufragio “”que cachen”” pudiera significarles el triunfo, en ese escenario que varios de sus dirigentes plantean, relativo que tanto Héctor Yunes Landa, Ranulfo Márquez y José Yunes Zorrilla se disciplinarán a la imposición de Javier.

El caso PAN es el que mas da de que hablar. Primero porque las mismas casas encuestadoras que le hacen las mediciones al Partido Revolucionario Institucional son las que se las realizan a Gerardo Buganza, y lo colocan en la punta de todos los precandidatos azules, por encima de Miguel Ángel Yunes Linares y de Juan Bueno Torio. Así, compartiendo las mismas calenturas don Gerardo se cree ya el candidato de Acción Nacional cuando el más que nadie sabe que no será el abanderado de su partido, porque las señales, la disposición y la línea presidencial es a favor del expriísta, oriundo de Soledad de Doblado y compañero de legislatura del presidente de la república Felipe Calderón: Miguel Ángel Yunes Linares.

El PRI tiene resuelta también su selección del candidato a Gobernador desde hace más de 6 meses. A Javier Duarte de Ochoa en innumerables actos públicos lo destapo el Gobernador una y otra vez, con claras señales que solo aquel priísta que sin ser ciego no quiera ver, por eso, el mismo solo espera que se cumplan los protocolos de acudir a la convención estatal de delegados para que todos, absolutamente todos lo elijan por aclamación, apabullando a un Héctor Yunes Landa que seguramente llegará hasta allí, sin saber, en este momento, que reacción tendrá a semejante acto.

Insisto: algunos dicen que se disciplinará porque el gobernador ya le prometió la senaduría de 2012, aunque también varios priístas afirman que se la rechazó y que por eso sigue dando pelea, pero otros correligionarios de Yunes Landa afirman que no compartirá la aventura de meterse a la campaña de un joven sin militancia ni trabajo partidario, que será vencido por alguno de sus contendientes que son “viejos lobos de mar en esos menesteres”.

No podemos olvidar que el partido de la profesora Elba Esther Gordillo apoyará a Yunes Linares que, independientemente del dinero propio, traerá los apoyos oficiales del gobierno federal, más los recursos logísticos y económicos que el SNTE le dará para profundizar una campaña en todos los estratos sociales.

Dante, Duarte y Yunes serán pues los que llamen a los veracruzanos a votar por ellos exactamente dentro de 5 meses, en unas elecciones locales mucho más reñidas que la tenida hace 6 años, y cuya definición pudiera darse en los debates que tendrán en los medios de comunicación, al que los obliga el actual Código Electoral, dado que dos de ellos se destrozarán y el otro, si se sabe conducir con talento, podría allí finiquitar la elección al actuar como un hombre que reúne el perfil de un gobernador serio, humano, inteligente, con visión para transformar su Estado en una entidad de oportunidades para todos.