LOS 400 PUEBLOS
Por Helí Herrera Hernández
TWITTER:HELIHERRERA.es
Don Rubén Pabello Acosta, fundador y director del periódico “Diario de Xalapa”, en más de una ocasión salió en defensa de su queridísima Xalapa de Enríquez, principalmente cuando era invadida por la hordas de Cesar del Ángel Fuentes, un autonombrado dizque “”luchador social”” que nunca ha explicado como se mantiene, como mantiene a su familia, y como mantiene a su movimiento.
Varios de los lectores recordarán la manera tan vil como llegaban sus huestes al centro histórico de la capital del estado, convirtiéndolo en un mingitorio público, observando la ciudadanía como sus heces fecales eran embolsadas y tiradas en las calles aledañas al parque Benito Juárez, creando una pestilencia que con el calor y los vientos permeaba toda la ciudad, levantando un repudio generalizado en la ciudadanía, que encontraba en don Rubén Pabello al hidalgo defensor de una ciudad que se había convertido en rehén de este individuo.
Cesar del Ángel es un pájaro de cuenta. Su historial esta envuelto de crímenes, raterías, abigeato, despojos y corrupción, como aquel dato histórico de los hechos sucedidos el 20 de agosto de 1967 en el estado de Guerrero, cuando por encargo se entromete en la lucha del poder de la unión regional de productores de copra, con un saldo de 38 campesinos muertos y más de 100 heridos, sin que a este “”valiente e impoluto”” líder le haya tocado siquiera un rozón de bala, y/o una cachetada.
Su carrera delictiva se ubica también en la región de Martínez de la Torre, donde invade miles de hectáreas de la finca “”la soledad”” donde murieron 4 policías, y más al norte en “”saladero””, congregación del municipio de Tamalín, donde asesinaron a un ganadero, creando una serie de protestas de ese sector que exigieron al gobernador Dante Delgado la aplicación de la ley contra este sujeto, mismo que es detenido en una curva de la sinuosa carretera Tlapacoyan-Atzalan, precisamente en la que antecede a esa última población, recluyéndolo ese gobierno en el reclusorio de Pacho Viejo, alcanzando su libertad en el siguiente gobierno de Patricio Chirinos, quien tiene que volverlo apresar por dejar de firmar el libro de reclusos, pero que ya con Miguel Alemán como titular del Ejecutivo alcanza la libertad absoluta.
Estos hechos aclaran, en parte, los odios de Cesar del Ángel contra Dante Delgado, y en parte contra Miguel Ángel Yunes Linares, a quienes ataca públicamente acusándolos de corruptos, deshonestos, pero sin aportar prueba alguna a sus dichos, aunque lo más sospechoso de todo esto, es que su activismo contra éstos dos veracruzanos aumenta desde el mismo momento en que son mencionados para alcanzar un cargo de elección popular, como ocurrió con el Cordobés hace 4 años que se postulaba por la coalición “por el bien de todos”” como candidato a Senador, y de nueva cuenta hoy que lo hace para competir por la gubernatura del estado.
Yunes Linares empieza a sufrir el acoso de Cesar del Ángel y sus 400 pueblos a raíz de su decisión de buscar la candidatura del PAN al gobierno de Veracruz. Comparte en consecuencia el asedio contra su otro competidor Dante Delgado, de un liderzuelo cuya calidad moral se puede medir con exactitud cuando le pide a las mujeres que lo siguen que se encueren, a la vista de todos, en plena vía pública, exigiendo la creación de una comisión de la verdad que investigue a Yunes Linares, pero nada dice de la ola de delitos que ha realizado, inclusive de los asesinatos aquí relatados.
El silencio del actual gobierno frente a estas movilizaciones 400 pueblerinas es ya de suyo sospechoso. Pero más lo es que los cientos de campesin@s que moviliza don Cesar del Ángel lleguen a la ciudad capital, cuando ha sido una política del gobernador Fidel Herrera, y más del Secretario general de gobierno como ejecutor de la misma, detener los camiones que trasladan contingentes a la ciudad capital, violentando su derecho de tránsito y movilización, consagrado en la Constitución General de la República.
Los periódicos, la radio y la televisión nos han enterado en diferentes fechas sobre estos acontecimientos, mostrando fotografías inclusive de los obreros, campesinos, mujeres y estudiantes que han sido parados lo mismo en casitas que en cardel o Emiliano Zapata, para que no lleguen a Xalapa y enturbien la paz y tranquilidad que dice Fidel Herrera que hay, pero………extrañamente, don Reynaldo ha dejado llegar una, y otra y otra vez a las huestes de Cesar del Ángel a las calles de la ciudad capital, para que se encueren, para que caminen, para que marchen y para que protesten contra Dante y contra Miguel Ángel Yunes Linares.
Y así, como por arte de magia, de manera expedita, contrario a cualquier otra manifestación de protesta escenificada en la plaza Lerdo, don Reynaldo sale de su despacho y se traslada al lugar de los hechos para atender personalmente a este líder, dándole un trato diplomático al más alto nivel, suplicándole se traslade a palacio de gobierno para atenderlo como se merece, sacarse la fotografía para publicarla en todos los medios hoy afines a la fidelidad.
Si ese mismo trato hubiera recibido RAMIRO GUILLEN TAPIA, no se hubiera prendido fuego jamás en la plaza lerdo
Las políticas públicas del gobierno para con los amigos son de tolerancia, dinero, poder e impunidad, y para los adversarios políticos de horca y cuchillo.
¡Que no exijan en consecuencia respeto para quien no lo practica ni con sus compañeros miembros del mismo partido!
Por Helí Herrera Hernández
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Don Rubén Pabello Acosta, fundador y director del periódico “Diario de Xalapa”, en más de una ocasión salió en defensa de su queridísima Xalapa de Enríquez, principalmente cuando era invadida por la hordas de Cesar del Ángel Fuentes, un autonombrado dizque “”luchador social”” que nunca ha explicado como se mantiene, como mantiene a su familia, y como mantiene a su movimiento.
Varios de los lectores recordarán la manera tan vil como llegaban sus huestes al centro histórico de la capital del estado, convirtiéndolo en un mingitorio público, observando la ciudadanía como sus heces fecales eran embolsadas y tiradas en las calles aledañas al parque Benito Juárez, creando una pestilencia que con el calor y los vientos permeaba toda la ciudad, levantando un repudio generalizado en la ciudadanía, que encontraba en don Rubén Pabello al hidalgo defensor de una ciudad que se había convertido en rehén de este individuo.
Cesar del Ángel es un pájaro de cuenta. Su historial esta envuelto de crímenes, raterías, abigeato, despojos y corrupción, como aquel dato histórico de los hechos sucedidos el 20 de agosto de 1967 en el estado de Guerrero, cuando por encargo se entromete en la lucha del poder de la unión regional de productores de copra, con un saldo de 38 campesinos muertos y más de 100 heridos, sin que a este “”valiente e impoluto”” líder le haya tocado siquiera un rozón de bala, y/o una cachetada.
Su carrera delictiva se ubica también en la región de Martínez de la Torre, donde invade miles de hectáreas de la finca “”la soledad”” donde murieron 4 policías, y más al norte en “”saladero””, congregación del municipio de Tamalín, donde asesinaron a un ganadero, creando una serie de protestas de ese sector que exigieron al gobernador Dante Delgado la aplicación de la ley contra este sujeto, mismo que es detenido en una curva de la sinuosa carretera Tlapacoyan-Atzalan, precisamente en la que antecede a esa última población, recluyéndolo ese gobierno en el reclusorio de Pacho Viejo, alcanzando su libertad en el siguiente gobierno de Patricio Chirinos, quien tiene que volverlo apresar por dejar de firmar el libro de reclusos, pero que ya con Miguel Alemán como titular del Ejecutivo alcanza la libertad absoluta.
Estos hechos aclaran, en parte, los odios de Cesar del Ángel contra Dante Delgado, y en parte contra Miguel Ángel Yunes Linares, a quienes ataca públicamente acusándolos de corruptos, deshonestos, pero sin aportar prueba alguna a sus dichos, aunque lo más sospechoso de todo esto, es que su activismo contra éstos dos veracruzanos aumenta desde el mismo momento en que son mencionados para alcanzar un cargo de elección popular, como ocurrió con el Cordobés hace 4 años que se postulaba por la coalición “por el bien de todos”” como candidato a Senador, y de nueva cuenta hoy que lo hace para competir por la gubernatura del estado.
Yunes Linares empieza a sufrir el acoso de Cesar del Ángel y sus 400 pueblos a raíz de su decisión de buscar la candidatura del PAN al gobierno de Veracruz. Comparte en consecuencia el asedio contra su otro competidor Dante Delgado, de un liderzuelo cuya calidad moral se puede medir con exactitud cuando le pide a las mujeres que lo siguen que se encueren, a la vista de todos, en plena vía pública, exigiendo la creación de una comisión de la verdad que investigue a Yunes Linares, pero nada dice de la ola de delitos que ha realizado, inclusive de los asesinatos aquí relatados.
El silencio del actual gobierno frente a estas movilizaciones 400 pueblerinas es ya de suyo sospechoso. Pero más lo es que los cientos de campesin@s que moviliza don Cesar del Ángel lleguen a la ciudad capital, cuando ha sido una política del gobernador Fidel Herrera, y más del Secretario general de gobierno como ejecutor de la misma, detener los camiones que trasladan contingentes a la ciudad capital, violentando su derecho de tránsito y movilización, consagrado en la Constitución General de la República.
Los periódicos, la radio y la televisión nos han enterado en diferentes fechas sobre estos acontecimientos, mostrando fotografías inclusive de los obreros, campesinos, mujeres y estudiantes que han sido parados lo mismo en casitas que en cardel o Emiliano Zapata, para que no lleguen a Xalapa y enturbien la paz y tranquilidad que dice Fidel Herrera que hay, pero………extrañamente, don Reynaldo ha dejado llegar una, y otra y otra vez a las huestes de Cesar del Ángel a las calles de la ciudad capital, para que se encueren, para que caminen, para que marchen y para que protesten contra Dante y contra Miguel Ángel Yunes Linares.
Y así, como por arte de magia, de manera expedita, contrario a cualquier otra manifestación de protesta escenificada en la plaza Lerdo, don Reynaldo sale de su despacho y se traslada al lugar de los hechos para atender personalmente a este líder, dándole un trato diplomático al más alto nivel, suplicándole se traslade a palacio de gobierno para atenderlo como se merece, sacarse la fotografía para publicarla en todos los medios hoy afines a la fidelidad.
Si ese mismo trato hubiera recibido RAMIRO GUILLEN TAPIA, no se hubiera prendido fuego jamás en la plaza lerdo
Las políticas públicas del gobierno para con los amigos son de tolerancia, dinero, poder e impunidad, y para los adversarios políticos de horca y cuchillo.
¡Que no exijan en consecuencia respeto para quien no lo practica ni con sus compañeros miembros del mismo partido!
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