lunes, 28 de febrero de 2011

LOS 6 MIL: SOLO

EN FOXILANDIA

Por Helí Herrera Hernández

Twitter:HELIHERRERA.es

Don Ernesto Javier Cordero Arroyo es desde el 9 de diciembre del 2009 Secretario de Hacienda y Crédito Público.

Tiene 42 años de edad. Estudio la Licenciatura en Actuaría en el Instituto Tecnológico Autónomo de México y Maestro en Economía por la Universidad de Pennsylvania. Al término de sus estudios de posgrado ocupo la dirección general de la Fundación Miguel Estrada Iturbide del Partido (de) Acción Nacional, institución encargada de prestar servicios de asesoría técnica en proyectos parlamentarios a los integrantes del grupo legislativo del PAN en la Cámara de Diputados.

Desde que Felipe Calderón inicio su precampaña interna para buscar la candidatura de su partido a la Presidencia de la República y mas tarde ya como candidato blanquiazul, Cordero Arroyo se desempeñó como su coordinador de políticas públicas, y a partir del primero e diciembre del 2006, el ejecutivo federal lo nombro subsecretario de egresos de la Secretaría de Hacienda y Crédito Público. Mas tarde su amigo lo nombro Secretario de Desarrollo Social (15 de enero de 2008), para posteriormente ocupar el cargo que hoy ostenta.

Este militante distinguido del PAN hizo unas declaraciones algo estúpidas y totalmente fuera de la realidad la semana pasada, que a continuación se las enumero:

1. Aseguró que la recuperación en la economía nacional ya llego a los bolsillos de las familias mexicanas, aunque siempre la percepción de los compatriotas es peor porque somos más exigentes de lo que las cifras muestran (quizás refiriéndose al crecimiento del Producto Interno Bruto que el año pasado fue del 5.5%, según las estadísticas dadas a conocer el 21 de febrero por el Instituto Nacional de Estadística y Geografía >INEGI<).

2. Con ingresos de SEIS MIL PESOS AL MES hay familias mexicanas que tienen el crédito para una vivienda, que tienen el crédito para un coche, que se dan el tiempo de mandar a sus hijos a una escuela privada y están pagando colegiaturas.

Semejantes declaraciones merecieron una respuesta rápida de columnistas, académicos, líderes de partido políticos, maestros y sociedad en general, que calificaron los dichos de don Ernesto Javier como una “bartolada”, dado que de los 7 millones de compatriotas que sobreviven con 3.5 salarios mínimos al mes, ni tienen carro, ni tienen hipoteca de casa, ni tienen a sus hijos en escuelas privadas.

Según un estudio de la universidad obrera Vicente Lombardo Toledano que dirige su hija Adriana Lombardo Otero, la familia clásica mexicana esta integrada por 5 miembros >matrimonio y tres hijos<. El hombre trabaja y percibe un salario de 4 mil 200 pesos mensuales, y como el dinero no les alcanza, la esposa realiza trabajos extras que acompletan el ingreso a los famosos seis mil pesos.

Estas familias pagan 1,200 pesos mensuales de renta que están ubicadas en conjuntos habitacionales y/o vecindades que tienen, como usted se esta imaginando dos cuartos, un baño, mini sala-comedor, cocina y un pequeño patio para tender ropa.

Afirman las madres que de esos 6 mil pesos que juntan “”Debemos estirar el dinero al máximo, pues es poco para solventar la educación, ropa, renta, agua, luz, transporte. Andamos pidiendo dinero porque a finales de cada quincena ya no tenemos para el transporte””.

Llegan a la conclusión de que gastan dos mil pesos al mes en alimentos, sin contar la despensa que es básicamente café, leche, chocolate y a veces cereal. También no se incluyen en estos mil pesos las tortillas ni el pan, aunque afirman categóricamente el 83% de las encuestadas que ya cambiaron el pan por galletas, porque son mucho más baratas.

El promedio de gasto que tienen estas familias en transporte tanto para ir a sus trabajos como para llevar a los hijos a la escuela es de 1200 pesos mensuales, dado que tomar ahora un urbano los hace gastar entre 7 y 8 pesos, dependiendo de la ciudad en que habiten. Si a eso le suma el pago de agua, de luz y de gas, observarán que los seis mil pesos ya no alcanzaron ni siquiera para irse un domingo alguna alberca publica a nadar, o a un parque recreativo porque hay que pagar urbanos o taxis, y gastar allá en golosinas que piden los hijos y no se tiene dinero.

¿De donde saca este egresado de la universidad de Pennsylvania que con seis mil pesos alcanza para pagar la hipoteca de una vivienda, la letra de un automóvil y enviar a nuestros hijos a escuelas privadas? Se preguntan las familias encuestadas.

¿Qué acaso no sabe que para vestirnos tenemos que recurrir a comprar ropa a la “segunda”, usada, de esa que llega en pacas de Estados Unidos porque es más barata que las que ofrecen los supermercados en grandes rebajas, y eso ocurre una vez al año?

¡Que le den los seis mil pesos al doctor Ernesto Cordero Arroyo para ver si sobrevive ya no con su familia, sino él solo con esa cantidad de dinero! Terminaron afirmando las familias encuestadas que mejor se expresaron de este funcionario federal, porque no puedo escribir aquí lo que la inmensa mayoría de las otras dijeron de este miembro del gabinete que sigue viviendo en foxilanda

domingo, 20 de febrero de 2011

¿Y LA EDUCACIÓN PÚBLICA?

Por Helí Herrera Hernández

Twitter: HELIHERRERA.es

El 14 de febrero, el presidente Felipe Calderón Hinojosa firmó un decreto para que los contribuyentes que tengan hijos en el sistema privado de educación, puedan deducir el pago de las colegiaturas de su Impuesto Sobre la Renta, a partir de su declaración fiscal del año 2011.

Si algún familiar (hijo, cónyuge o padre) asiste a una institución privada cursando preescolar, primaria, secundaria o bachillerato, y desea deducir del pago del Impuesto Sobre la Renta (ISR), es recomendable tener en claro que su aplicación se llevará a cabo en el momento de presentar su declaración anual correspondiente a 2011.

Para poder hacer efectivo el incentivo fiscal es necesario hacer el pago de la colegiatura a través de los sistemas de pagos electrónicos o con cheques nominativos. Estas formas de pago facilitan el proceso de comprobación de los mismos, tanto para las escuelas como para los padres de familia, ya que se queda registrada la transacción y se podrán guardar los recibos que se requieren para hacer la declaración.

Para poder deducir de sus impuestos el pago de las colegiaturas, es necesario que el familiar pida a la institución educativa las facturas de cada uno de los pagos que realiza mensualmente y los presente al momento de efectuar la declaración anual del impuesto sobre la renta.

Es aconsejable que el padre de familia tenga en cuenta que muchas instituciones educativas no emiten facturas de periodos anteriores, cabe recordar que el año fiscal no coincide con el académico, por lo que es importante que no olvide pedir documento de todos los meses para cuando lleguen los meses de enero y febrero estén en regla los pagos realizados.

La deducción del gasto educativo que realice el padre de familia por concepto de colegiaturas se aplicará respecto del ISR que declaren en 2011, por lo que las personas físicas las reflejarán en la declaración que presentarán en abril de 2012.

Con el fin de preservar la equidad entre la sociedad, la Secretaría de Hacienda fijo un límite máximo para la deducción, equivalente al gasto por alumno que el gobierno federal ejerce en dichos niveles de educación. Para preescolar es de 14 mil 200 pesos; para primaria de 12 mil 900 pesos; para secundaria de 19 mil pesos; para profesional técnico de 17 mil 100 pesos, y para bachillerato de 24 mil 500 pesos.

La medida adoptada por el presidente Calderón, desde luego, ha recibido el beneplácito de sectores sociales de clase medía alta, de organismos empresariales y de dueños de instituciones educativas privadas, que han coincidido en precisar que “”se trata de una medida largamente esperada por miles y miles de familias en todo el país, que se esfuerzan todos los días en sacar adelante a los suyos y en cubrir su educación con enormes esfuerzos””

Sin embargo, estas declaraciones provenientes de grupos minoritarios alabando la decisión del ejecutivo federal, contrasta enormemente con las vertidas por intelectuales, académicos, científicos y líderes de grupos sociales marginados que ven en el decreto presidencial una concesión más a los dueños del dinero en el país, sin considerar el daño que le propinan a la educación pública nacional.

Según datos publicados por la Secretaría de Educación Pública hay en México más de 29 millones y medio de estudiantes cursando la educación básica, media y media superior, de las cuales solo se benefician cerca de 3 millones de educandos en los niveles a donde va dirigido el decreto presidencial, o sea, casi un 10 por ciento del total de esa población escolar.

Pero eso no es lo peor, sino que con dinero público se subsidie a la educación privada y los selectos grupos de ciudadanos de clase media alta y alta, para que sus vástagos o familiares accesen a una educación de élite o privilegiada, a costa de que las escuelas públicas no tengan baños, mingitorios, laminas, butacas, escritorios, pizarrones, televisores, pintura, computadoras, plumones o guises.

Sin embargo, lo más grave de lo grave es, dese luego, que mientras los niños y jóvenes que van a las escuelas privadas, y a partir de hoy, subsidiadas, llegan con el estomago lleno, y/o con dinero suficiente para comprar dentro de las instituciones educativas lo que sea para mitigar el hambre, los que asisten a las escuelas públicas llegan y salen con ella del salón de clases.

Los 13 mil millones de pesos que el gobierno utilizará para subsidiar a la educación privada en nuestro país, equivale a cerca de seis veces el presupuesto programable aprobado para la Presidencia de la República en 2011; cuatro veces el de energía; 3 veces el de turismo y dos veces el de Relaciones exteriores y Reforma Agraria.

El saldo también se asemeja al monto que ahorró la Federación en 2010 mediante el Programa Nacional de Reducción del Gasto.

Lo más trascendental de la cifra es que alcanzaría para reparar la totalidad de las escuelas que la SEP tiene registradas con focos rojos en la República Mexicana, y salvaría el rezago que en infraestructura tiene dicha dependencia con la educación pública y con los grupos sociales mayoritarios que son los que las utilizan.

El decreto presidencial que faculta a los particulares a deducir del Impuesto Sobre la Renta el pago de las colegiaturas de sus familiares en escuelas privadas en ecuación básica, media y media superior, más que una concesión a una clase social pudiente es la coincidencia ideológica del presidente Calderón con los grupos favorecidos con esta medida.

lunes, 14 de febrero de 2011

Y MÉXICO: ¿CUÁNDO?

Por Helí Herrera Hernández

Twitter:HELÍHERRERA.es

No hubo otra nota la semana pasada en todo el mundo, que no fuera el movimiento social realizado en Egipto, exigiendo la caída del presidente Hosni Mubarak, quien ostentaba el poder 30 años de manera ininterrumpida, producto de elecciones amañadas donde, inclusive, no le permitía participar a determinados partidos políticos en los procesos electorales, primordialmente a los islámicos (hermanos musulmanes).

Se le acuso de limitar la libertad de expresión, de gobernar para pequeños grupos de elite económica, de enriquecimiento inexplicable por mas de 30 mil millones de dólares, de estar al servicio del enemigo principal de esa nación: Israel; de ser un pelele de los gobiernos de los Estados Unidos, de generar políticas publicas de empobrecimiento en los sectores sociales más vulnerables, y de sectarismo religioso.

Como usted ya sabe, Hosni Mubarak dimitió la noche del jueves y huyo sin rumbo conocido, después de enfrentar gigantescas movilizaciones, en un hecho sin precedentes que le da fuerza a la movilización popular en el mundo, como medio para lograr correr, pacíficamente, a todo aquel presidente o funcionario de alto rango, que traicione los ideales del pueblo al que gobiernan.

Viene esto a colación porque en México tenemos un gobierno similar al de Hosni Mubarak, y me voy a permitir comentar con usted las similitudes:

Como allá, en México tampoco se respeta la libertad de expresión, y como ejemplo esta el despido de la periodista Carmen Aristegui, quien fue corrida literalmente por la empresa que había contratado sus servicios –MVS de la familia Vargas. La justificación que dan los dueños es que la periodista violo “el código de ética” de los medios de comunicación que son dueños (canal 52 de televisión y 58 estaciones de radio dentro y fuera de la república mexicana).

¿Cuál código de ética? Le han preguntado una y otra vez a la familia Vargas y sus voceros infinidad de periodistas y medios de comunicación, sin que hasta el momento de escribir este artículo hayan dado una respuesta.

¿O será, como lo afirma la Vox populi, que el motivo fue haberle preguntado al presidente Felipe Calderón, si era cierto que sufre problemas de alcoholismo, como lo vienen denunciando varios legisladores, y uno que otro militante del partido en el que milita el ejecutivo federal?

Para los que nos hemos adentrado en la historia del PAN conocemos varias cartas escritas por el mentor de don Felipe, el yucateco Carlos Castillo Peraza, dirigidas a él cuando era presidente nacional del PAN, en el que le hace mención por lo menos en dos de ellas, a sus problemas de adicción alcohólica, y que producto de ello dejaba reuniones tiradas, o llegaba a presidirlas en estado inconveniente, donde las incoherencias eran el timbre de las mismas.

Después de ver como ha conducido al país, a mi no me cabe la menor duda que don Felipe Calderón ha tomado las decisiones más trascendentales en estado inconveniente, porque a nadie, en su sano juicio, se le puede ocurrir subir mes tras mes el precio de la gasolina y el diesel, a sabiendas que estos productos son inflacionarios.

Tampoco puedo entender como el presidente Calderón declaro una guerra al crimen organizado sin tener una estrategia que le asegurara un mínimo de probabilidades de éxito. Las consecuencia a este disparate las estamos viviendo desde que tomo posesión, y no hay municipio donde no permee en la sociedad ese sentimiento de inseguridad pública, amenaza latente a sus bienes, y a la integridad física de él y su familia.

No tengo la menor duda a estas alturas, que el estribillo o consigna de campaña, de que se iba a convertir en el presidente del empleo la proclamo con unos tequilas o whiskys adentro, porque la realidad nos ha mostrado, desgraciadamente, que el desempleo durante su gobierno ha crecido a pasos agigantados.

Este país, nos guste o no, esta de cabeza. No solo en materia de inseguridad, sino de crisis económica y social. Los estándares de vida han caído estrepitosamente a tal grado que el número de millones de pobres en nuestro país ha aumentado, en igual proporción que los miserables, lo que habla de “”la eficacia de la políticas públicas”” de un presidente que en lugar de ocuparse por generar bienestar social, esta más atento a tomar el teléfono y comunicarse con los dueños de los medios de comunicación para exigirles el despido de una periodista que le pregunto, léanlo bien, le pregunto, -porque no afirmo- si en efecto tenía problemas de alcoholismo.

Mientras en otras naciones los sueños de revoluciones aterciopeladas son una realidad, en México, independientemente que las cosas se ponen cada día peor, no se ve una sociedad organizada y exigente de un cambio de políticos y de rumbo.

Será que somos mas masoquistas que otras sociedades?

lunes, 7 de febrero de 2011

SUPER BOWL:

DANZA DE DINERO

Por Helí Herrera Hernández

Twitter:HELIHERRERA.es

Las tormentas de nieve que han azotado gran parte del territorio de los Estados Unidos no fue impedimento para que uno de los tres eventos mediáticos del planeta, el super bowl 45, acaparara la atención de millones y millones de espectadores en todo el mundo.

En esta ocasión, los protagonistas fueron dos de los equipos mas ganadores de la NFL: los acereros de Pittsburg con seis títulos, y los cabezas de queso, los empacadores de Green Bay con tres.

Vale la pena mencionar que este último equipo, el de los empacadores, es el único de todos los que componen la NFL que no pertenece a una persona o familia en particular, sino que es propiedad de todo el pueblo de Green Bay, cuyas ganancias las reinvierten en automático para hacerlo siempre un equipo ganador, como en la práctica sucede.

Independientemente que Los empacadores fueron los que se alzaron con la victoria, el objetivo de este artículo es examinar lo que sucede en torno al encuentro de la final de los campeones de la conferencia americana y la nacional, que como lo mencione al inicio, forma parte de uno de los tres eventos mediáticos que acaparan la atención en el mundo, al lado del campeonato mundial de futbol soccer y de las olimpiadas.

Sin lugar a dudas, el super bowl es el evento deportivo más importante de los Estados unidos. En él, las marcas exhiben sus productos a millones de personas, quienes no solo disfrutan el futbol americano o el espectáculo de medio tiempo, sino el morbo de los comerciales que las cadenas de televisión pasan, por los altos costos que alcanzan en este evento.

El encuentro se disputo en el cowboys Studium de Arlington Texas que cuenta con un domo que garantizo la realización del juego, sin importar que la nieve hubiera seguido cayendo en esa área, o que la lluvia hubiera hecho su aparición, pero además, dicho estadio, cuenta con la pantalla de televisión más grande del mundo, lo que de suyo es ya el primer suceso a destacar.

La asistencia a este evento rompió record, dado que por primera vez a una final de conferencias asistieron 105 mil espectadores con boleto pagado, sin contar los 5 mil periodistas de todo el mundo que cubrieron el juego.

El costo promedio de las entradas al estadio fue de 3600 dólares, que traducidos a nuestra moneda fue de 44 mil 280 pesos, cantidad que solo un 4% de la población mexicana pudo haber pagado, y más si a dicha cantidad le suma los 990 dólares que pagaron todos los asistentes que tuvieron que parquear o estacionar su carro en las cercanías del estadio $ 12,117 pesos, que en total nos arroja una suma de 56 mil 397 pesos por persona.

Para aquellos aficionados al futbol americano amantes de presumir que asistieron al estadio, pero que no pudieron entrar, al menos pueden jactarse que vieron el partido a las afueras del cowboys Studium, en unas pantallas gigantes que se instalaron ex profeso, claro esta, previo pago de 200 dólares cada uno de los cinco mil que pudieron verlo desde allí. $ 2,460 pesos

Un último dato referente a los costos de las entradas al estadio: Un hombre de negocios pago 73 mil dólares por una suite del estadio con 15 asientos, algo así como 897 mil 900 pesos

Al concluir el juego, las cadenas de televisión norteamericanas dieron a conocer que 106 millones de estadounidenses siguieron el super bowl, mientras que en el mundo las estadísticas arrojan 1000 millones de telespectadores.

Algunos datos sobre el consumismo en los Estados Unidos que permea al super bowl: para ver el juego, en esta semana, las tiendas especializadas en electrónica reportaron la venta de cuatro millones y medio de televisores; las tiendas de autoservicio precisaron ventas de 10 mil millones de dólares en comida y, como para que vea usted la capacidad de compra de los latinos allá en gringolandia les puedo comentar que se consumieron 40 millones de kilos de guacamole.

Para cerrar estas estadísticas que año con año son superadas, vale la pena apuntar que el costo de 30 segundos de publicidad en las cadenas de televisión para anunciar sus productos los oligopolios y monopolios (únicos capaces para poder contratarlos), fue de 3 millones de dólares, es decir, 36 millones y medio de pesos por 30 segundos.

Entre las empresas que pagaron esas cantidades estuvieron Audi, Best buy, careerbuilder, coca cola, doritos, godaddy, skechers, snikers, bud Light y Volkswagen, aunque la compañía ganadora, por 11 años consecutivos es Pepsicola, por ser socia-patrocinadora de la NFL, y tener la exclusividad de anuncios y venta dentro de todos los estadios.

Y por si alguien duda de que es en el superbowl donde la danza de los dineros alcanza cifras increíbles les comentaré para concluir este artículo que, en la final del campeonato del mundo, en el partido entre España y Alemania el costo de medio minuto fue de 118 mil euros, algo así como 2 millones 124 mil pesos, contra los 36 millones y medio de pesos que las compañías pagan por anunciarse en el partido del campeonato del futbol americano.