domingo, 24 de mayo de 2009

¿Cuál Estado de Derecho?

Por Helí Herrera Hernández
plazacaracol@hotmail.com

A la crisis económica que esta viviendo el país, donde los salarios no alcanzan la velocidad a la que están subiendo la mayoría de las mercancías, principalmente los alimentos, habrá que agregarle las crisis de inseguridad y social que esta viviendo la sociedad nacional, que amenaza, sin ser catastrofista, con convertirse en una insurrección violenta contra las disque instituciones políticas del Estado.

Los principales diarios de la República dan cuenta este fin se semana del alza incontrolable de precios a los artículos de consumo básico, donde la papa, el chile poblano, el frijol, el aguacate hass, el ejote, el chayote, el huevo, el atún, la leche, los medicamentos, el gas y otros productos han subido sus precios en promedio 38%, ante la ineficacia del gobierno para frenar esta escalada que daña a más de 80 millones de compatriotas.

Asientan también los índices de desempleo, frente a un presidente de la República cuyo eje de campaña fue la creación de empleos, que sobrepasa ya el millón de mexicanos, y el aumento >afortunadamente diría yo<, de la economía subterránea que aglomera a casi 17 millones de personas que se cobijan en el subempleo para sobrevivir, antes que dedicarse a la delincuencia.

Y ni que decir de la inseguridad nacional, cuando el propio Secretario de Gobernación Fernando Gómez Mont admitió el sábado que en el País “”hay espacios que han sido cooptados por el crimen organizado, subvirtiendo el orden constitucional””, en una clara muestra de ingobernabilidad e ineptitud del gobierno federal y estatales como para mantener en paz y tranquilidad social a la nación y su sociedad, que como lo manifestara el escritor Carlos Monsivais en su reciente visita a Xalapa, se “”siente más insegura con las autoridades que tiene que con la delincuencia””, que por sus resultados, esta mejor organizada que las propias instituciones políticas y del orden público.

Si a este cóctel de problemas económicos y sociales, le suma usted la crisis política que estamos viviendo, donde los principales partidos políticos nacionales (PRI y PAN), han llevado lodo a las campañas políticas, donde la bajeza esta por encima de la propuesta; la perversidad por arriba de la oferta electoral, y la ruindad antes que la civilidad, en una guerra de spots de ¡Sálvese el que pueda!, pues el país si que esta al borde de la inestabilidad social, al límite de la paciencia de 103 millones de mexicanos que ya no sienten lo duro sino lo tupido, al margen de 2 o 3 millones más que sortean esta problemática por su posición económica actual.

Este Estado que tenemos muestra fracturas cada día más profundas de ingobernabilidad. Su incapacidad para orquestar políticas públicas económicas para detener el deteriorado salario, el desempleo galopante, la seguridad nacional, y organizar elecciones federales y estatales pulcras, democráticas y del más alto nivel ideológico, son el más claro ejemplo de ineptitud en sus representantes e ineficacia en sus acciones, como resultado del ayuno en sus representantes de talento, inteligencia, experiencia, amor por la patria y de servicio al prójimo.

Nos da una visión clara y contundente de que ya no solo es incapaz de combatir al crimen organizado para capturar a los secuestradores, estafadores, asesinos y los altos mandos del narcotráfico, sino ni siquiera tienen la capacidad para retener aquellos que circunstancialmente fueron detenidos y estaban presos.

Ni a quien irle en esta ineptitud. Tal parece que el gobierno federal juega “a las ganadillas”” con los estatales para ver quien rompe el record de dejar salir más presos por mes de las cárceles nacionales, para no decirles Centros de Readaptación Social porque nada tienen de eso.

Hoy día lo mismo se fuga Joaquín Guzmán Loera (a) el chapo, de una cárcel de alta seguridad en el estado de Jalisco, que 53 presos detenidos en el estado de Zacatecas, o de la que usted recuerde en este momento por estar más cerca de su domicilio, pero además, donde no se tira ni siquiera un solo balazo para “”despertar, diría yo””, a los dizque custodios.

Este ejemplo es el reflejo de lo que escribí la semana pasada en este mismo espacio, respecto a la “”caricatura que tenemos del Estado Mexicano””, permeado principalmente por la corrupción de sus integrantes, pero también de su ineptitud, y en consecuencia ineficacia para atender y cumplir sus responsabilidades de prohijar el bien común.

Los motines, fugas, balaceras, asesinatos son hoy el pan de cada día en el sistema penitenciario nacional, como fiel reflejo de la ausencia de capacidades de nuestros funcionarios de elección popular o de designación para gobernar este país, que ni siquiera a los que tienen privados de su libertad pueden retener, en lo que sería el timbre y el sello de sus talentos.

¿Qué nos podemos esperar luego entonces de estos gobernantes respecto al desempleo, a la carencia, a la insalubridad y a la inseguridad que se vive en todo el territorio nacional, cuando ni siquiera a los que tiene (tenía presos) los puede mantener detenidos para evitar que dañen a la sociedad que juraron proteger?

domingo, 17 de mayo de 2009

SALINAS: ¿EL NUEVO CALLES?

Por Helí Herrera Hernández
plazacaracol@hotmail.com


Los últimos acontecimientos políticos ocurridos en el país, nos llevan a descubrir un nuevo maximato: el que ejerce el expresidentes Carlos Salinas de Gortari, prácticamente desde que dejo el poder en 1994, a pesar de las diferencias que tuvo con su sucesor Ernesto Zedillo Ponce de León.

Salinas es el Plutarco Elías Calles moderno, es el matrix recargado en su versión >perversa<; es el jefe de jefes, haciendo alusión a la canción de los tigres del norte. Y en efecto que lo es. Baste administrar toda la información política y económica surgida desde que dejo el máximo cargo al que aspira cualquier mexicano, como para darse cuenta que don Carlos ha sido timón en este país, ya dentro de su partido político, ya dentro del Partido Acción Nacional; ya dentro del de la Revolución Democrática o ya del que es dueña la maestra Elba Esther Gordillo el PANAL. Se ha dado el lujo de dictar la agenda nacional desde Irlanda, desde Londres o desde La Habana como lo testimonian personajes de la vida política nacional, que poco a poco han filtrado información privilegiada que muestra al ex presidente como líder, asesor y consejero de Vicente Fox y del actual Felipe Calderón Hinojosa. El de agua leguas ha sabido desde el extranjero conservar el poder político de mil formas, ante la ausencia de liderazgos reales y formales en este país, al que solo Andrés Manuel López Obrador se ha atrevido a cuestionarlo y enfrentarlo, dígase lo que se diga de él, y este usted de acuerdo con el “peje” o no. No hay escándalo económico o político donde Salinas este detrás de él, como han sido la formación de la guerrilla en Chiapas, donde su hermano Raúl, a través de la infraestructura de la casi extinta CONASUPO la organizo y financio, convirtiendo al sub comediante Marcos en un héroe nacional para muchos románticos de los movimientos sociales en el país, y en un verdadero títere para los que nos gusta profundizar en los hechos, de manera reflexiva, autónoma, imparcial, histórica y dialéctica. Fue el autor y ejecutor del desmantelamiento del sector estatal de la economía, como esbirro fiel de los organismos financieros internacionales que le ordenaron hacerlo; fue el que le pego el tiro de gracia al campo mexicano, al desaparecer el reparto agrario y al ejido; fue el que le devolvió los fueros a la iglesia y le doto de poder político a los sacerdotes, para convertirlos en sus aliados en su proyecto de nación subordinada y obediente al Consenso de Washington; fue el autor del monopolio televisivo TV-AZTECA y abogado prácticamente del otro: TELEVISA, pero fue también el creador de ese mounstro de mil cabezas llamado Elba Esther Gordillo, a quien impuso como dirigenta nacional del Sindicato Nacional de Trabajadores de la Educación, el SNTE, el organismo gremial más grande de Latinoamérica. Su perversidad lo llevo a tomar desquite de sus adversarios políticos llevándolos hasta la cárcel, inventándoles delitos (Joaquín Hernández Galicia, Alias la Quina); o a firmar subordinadamente el Tratado de Libre Comercio con Estados Unidos y Canadá, en planos de igualdad económica, cuando la nuestra sigue siendo subsidiaria de la primera. O hasta mandar a matar a su candidato a la presidencia de la República Luis Donaldo Colossio, cuando éste decidió tomar un rumbo ajeno al que le dictaba, para colocarse del lado del pueblo. Hoy sabemos como don Carlos fue el operador del “complot” contra el único político que se le ha enfrentado >Andrés Manuel López Obrador<, a quien quiso destruir, con el apoyo de TELEVISA y los francotiradores que trabajan en esa empresa y se dicen periodistas y comunicadores, como Joaquín López Doriga o el payaso (no puede ser otra cosa) Brozo, vía descrédito y con calificativos peyorativos de corrupto, ladrón, tramposo y pendenciero. El jefe de jefes: Salinas, utilizo al Partido (de) Acción Nacional para impulsar la contrarreforma a la Constitución Federal; para que se quemaran las boletas electorales que daba cuenta del mega fraude electoral cometido por la estructura gubernamental en 1988; para modificar la Ley de Inversiones Extranjeras, y utilizo, como lo dice la palabra o el término, al desplazado “”jefe Diego”” para concretar toda su perversidad hecha ley, norma o decreto. Y allí esta, como ese cuento que dice “”que cuando desperté el dinosaurio seguía allí””. Presente, teléfono en mano ordenándole a sus esbirros lo que tienen que hacer, cuando lo tienen que hacer y como lo deben hacer, para destruir a los pocos que tienen el valor de enfrentarlo, o para que impulsen económica y políticamente la campaña de su nuevo ahijado, del que quiere imponer como candidato del PRI a la Presidencia de la República, el muñeco Enrique Peña Nieto, cueste lo que cueste, o haya que matar al que haya que matar. Salinas nunca ha dejado de actuar en nuestro país y desde mi óptica, esta mucho más fortalecido que el propio Felipe Calderón, a pesar de ser éste último el Presidente de México, porque dentro de sus subordinados se encuentran políticos del más alto nivel de los tres partidos políticos nacionales con mayor fuerza como es el PAN, el PRI y el PRD, lo que lo hace peligroso para el pueblo pueblo, aunque no para los intereses fácticos y para los dueños del dinero en México y fuera de México. Habrá que estar atentos a todo lo que más adelante sabremos de este nuevo Calles, que no va a cesar en sus apetitos napoleónicos de mantener el poder en esta nación a como de lugar, cueste lo que cueste. Su >modus operandi<>

lunes, 11 de mayo de 2009

Una caricatura el Estado
mexicano

Por Helí Herrera Hernández
plazacaracol@hotmail.com

Las expectativas generadas desde hace tres meses del libro “”Derecho de réplica””, cuando editorial Grijalbo anunciaba su pronta aparición, fueron reales en el sentido de agotarse en menos de 8 días la primera edición.

Políticos y no políticos, gente de la sociedad, investigadores del Estado de Derecho y del Estado Mexicano se volcaron a las librerías para adquirir el libro del empresario Carlos Ahumada Kurtz, que en marzo del 2004 se hizo el hombre argentino, naturalizado mexicano, más famoso del país y fuera de éste, cuando dio a conocer >vía televisa, a Joaquín López Doriga y al payaso brozo<, los videos que mostraban a varios hombres del Partido de la Revolución Democrática, el PRD, recibiendo dinero, siendo el caso más sonado el de Rene Bejarano, a la sazón secretario de Andrés Manuel López Obrador, entonces Jefe de Gobierno de la ciudad de México, atiborrando su portafolio de fajos de billetes, y cuando no cupieron, utilizando ligas para engullírselos en las bolsas de su traje, en un acto televisivo que lo marco para toda su vida.

Logré adquirir uno el sábado y devoré las 364 páginas que me llevan a corroborar lo que millones de compatriotas sabíamos no solo del complot, tan criticado y ridiculizado mediáticamente, sino de la caricatura que es el Estado Mexicano, permeado en sus tres poderes por gente corrupta, sin escrúpulos, avara, egoísta, verdaderos sinvergüenzas y pendencieros que en aras de cumplir sus ambiciones personales, nunca se detienen y abrazan cualquier acción, por muy perversa que sea, para cumplirlos.

Lo que pocos escribimos (y allí están mis artículos en diversos medios para quien lo dude), en aquel año, respecto a la confabulación que Ahumada-Salinas-Diego y Fox tramaron para golpear al candidato a la presidencia de la república que lideraba las encuestas, con el claro propósito de desprestigiarlo y tumbarlo, a 5 años la historia nos da la razón, cuando en voz y pluma del actor principal, confiesa en su libro que ese era el verdadero objetivo de los video escándalos, y que para ello fueron mucho más los hampones que intervinieron que los que sonaban en aquellas fechas, muchos de los cuales no le cumplieron a Carlos Ahumada lo prometido tanto en influencias como en dinero, según lo manifiesta en las páginas del “Derecho de réplica”.

De la lectura se desprende que “”el padrino de la mafia”” lo fue, en efecto, Carlos Salinas de Gortari, cuyo botín fue conseguir de Vicente Fox (Poder Ejecutivo), y el Poder Judicial la liberación de su hermano Raúl, que estaba preso por ser el autor intelectual del homicidio de su cuñado, y el robo de varios millones de dólares de las finanzas nacionales. Que el operador y títere del expresidentes Salinas fue el entonces presidente del Senado (Poder Legislativo) Diego Fernández de Ceballos, quien negocio vía el diputado panista Federico Döring, la transmisión en vivo de los videos en TELEVISA, según convenio obtenido con Bernardo Gómez, vicepresidente de esa empresa, y de esa forma darle cuerpo a las acusaciones de corrupto a Andrés Manuel López Obrador, para cerrarle el camino a la Presidencia de la República.

Ahora sabemos al leer el libro, que en el juego sucio y complot no solo participaron estos personajes de los tres poderes que integran El Estado Mexicano, sino el otrora Procurador General del País el general Rafael Macedo de la Concha; el actual Presidente de la República Felipe Calderón Hinojosa, vía Juan Molinar Horcasitas –actual secretario de comunicaciones y Transportes-; el exgobernador de Tabasco, Manuel Andrade; el exgobernador del Estado de México (otro pájaro de cuenta) Arturo Montiel; la impoluta lideres del Sindicato Nacional de Trabajadores de la Educación, el SNTE, maestra Elba Esther Gordillo; el ridículo peleador callejero metido a político y examante de la maestra Gordillo Jorge Kahwagi; Rodolfo Elizondo Torres, hombre cercanísimo a Vicente Fox y actual secretario de turismo; Santiago Creel miranda, entonces Secretario de Gobernación; el señorito Enrique Peña Nieto (el muñeco), quien era diputado federal y entrego 35 millones de pesos a Carlos Ahumada por los videos; la propia ligereza en aquella época del PRD y compañera sentimental en aquellos años de Carlos Ahumada Rosario Robles, así como el actual Procurador General de la República Eduardo Medina Mora.

Como si este ramillete de políticos y empresarios fuera poco, Ahumada involucra en el tráfico de influencias a la actual ministra de la Suprema Corte de Justicia de la Nación Margarita Luna Ramos, quien llega a ese cargo de rebote, gracias al complot contra Andrés Manuel.

¿Qué dirán ahora los que criticaron y se mofaron del término “”complot”” que tanto aludió el excandidato presidencial López Obrador, como instrumento para destruirlo, y que afirmaban en los medios que era un invento, producto de la mente calenturienta del tabasqueño?

Seguramente no tendrán memoria, como no la tiene ya Joaquín López Doriga, que fue uno de los sicarios verbales y de pluma contra Andrés Manuel, al lado de varios de sus compañeros conductores de espacios noticiosos en las empresas TELEVISA y televisión AZTECA, o seguramente serán unos “”boludos”” o “”desvergonzados”” para que se oiga más decente, como Diego Fernández de Ceballos, que admite en entrevista con el periódico El Universal que “”si lo hizo, que no se arrepiente de haberlo hecho, y que lo volvería hacer””.

Una caricatura de Estado Mexicano tenemos. Porque en México hay manipulación del sistema judicial contra adversarios políticos y/o para sacar presos a pájaros de cuenta; porque en México hay corrupción de altísimos funcionarios del Poder Ejecutivo y Legislativo; porque en México los gobernadores no rinden cuantas del dinero que administran y lo manejan a su antojo, como los 35 millones que Carlos Ahumada admite haber recibido de dos de ellos como pago por sus videos; Porque en México el Poder Judicial se ha convertido en una cuota de poder de los senadores, diputados y del presidente de la república, en un triunvirato perverso y mafioso, alejado superlativamente del tan cacaraqueado Estado de Derecho.

domingo, 3 de mayo de 2009

ELECCIONES EN
TIEMPOS DE COLERA

Por Helí Herrera Hernández
plazacaracol@hotmail.com

México esta viviendo un período especial. Basta salir de nuestra casa para observar que no hay una vida normal, que nada es igual, que la psicosis social se ha apoderado de millones de compatriotas que se protegen de un virus que las propias autoridades lo están mutando, porque a veces informan que no es peligroso, pero otras que si lo es, en una serie de contradicciones alentadas por el propio presidente Felipe Calderón, que en muchas presentaciones en los medios ha dado cuenta de diferentes cifras tanto de muertos como de infectados, lo que alimenta el desaliento de la sociedad que piensa, 6 de cada 10, que nos esta ocultando la información real de las consecuencias del virus AH1N1.

Y es que las medidas adoptadas por el gobierno federal hacen pensar que, en efecto, el horno no esta para bollos. La suspensión de clases a nivel nacional alarmó, pero no en la proporción como el cierre de cines, tiendas departamentales, plazas comerciales, algunas industrias y empresas no estratégicas para la economía, la prohibición para no ir a los estadios de futbol, la suspensión de actividades deportivas y el cierre parcial de miles y miles de restaurantes.

El asunto toma otras proporciones cuando en cadena nacional el ejecutivo federal anuncio el enclaustramiento de todos nosotros, hasta el día 5 de mayo, con un mensaje subliminal de “quédense en sus casas para evitar un posible contagio”, o lo que es lo mismo, “si te quieres infectar, sal a la calle” porque el virus pulula aquí, allá, acullá y en dondequiera.

La situación es grave. Eso usted amable lector ya lo percibió porque las generaciones que habitamos el país nunca habíamos vivido una situación similar, excepciones hechas y muy contadas de aquellos ancianos de más de 95 años que les toco vivir a principios del siglo pasado la fiebre española o vómito negro, de consecuencias funestas para casi todas la familias mexicanas, que vieron perder por lo menos a uno de sus integrantes, como nos lo narraban nuestros padres.

En estos momentos los mexicanos, en el plano internacional, somos como una peste de la que todo mundo quiere deshacerse o aislar, porque ven a todos como portadores del virus de la influenza humana, y la discriminación es ya una práctica en aeropuertos internacionales, hoteles y dondequiera que vean a un compatriota en tierra extraña, a grado tal que la estigmatización ya mereció una condena por la Organización Mundial de la Salud.

El peligro de la epidemia se refleja hasta en el proceso electoral federal y en los locales en varios estados de la República del 5 de julio, cuando las autoridades electorales han prohibido la realización de actos y mítines en lugares cerrados, pero además con la imposición de una serie de reglas increíbles en aquellos lugares públicos, que han dado a conocer en los Lineamientos Sanitarios para los Periodos de Campañas Electorales y Capacitación para Contribuir a la Mitigación de los Efectos del brote de Influenza Epidémica, mientras dura el Estado de Emergencia, que circula en los cuarteles generales de los partidos políticos y sus candidatos.

En el se consigna, por ejemplo, para realizar la trasportación de personas que acudan a los mítines, que los responsables de las unidades verifiquen que la unidad cuente con ventanas que funcionen y permitan la entrada del aire y de la luz solar. La limpieza y desinfección previa y posterior del trasporte, con un trapo con agua y detergente, o con una solución de cloro. Supervisar a la entrada de la unidad a cada uno de los viajeros para la identificación de algún síntoma de infección respiratoria aguda, así como la dotación de cubre bocas a todas las personas dentro de la unidad.

Pero si de suyo estos lineamientos son ya extraordinarios, los que exigen para realizar eventos al aire libre resultan más elocuentes de lo que esta pasando en el país. Lea usted porque: Los candidatos deberán organizar el evento de tal manera que no haya una densidad humana mayor a 4 personas por cada 10 metros cuadrados, o a dos si hay niños presentes. Que el horario para realizar los eventos será entre las 10 y las 15 horas; Que previo a la realización del evento, deberán llevar a cabo la limpieza del inmueble con agua y detergente, o con una solución de cloro tanto en pisos, asientos, mesas, superficies de contacto como barandales y pasamanos. Que las instalaciones deberán contar con sanitarios y garantizar que en ellos haya agua suficiente, jabón liquido, toallas desechables y botes de basura con tapas y bolsas de plástico en su interior, pero, lo más elocuente de las medidas y muestreo en consecuencia de la peligrosidad de estas manifestaciones políticas se consagra cuando las autoridades sanitarias determinan que las personas del podium o presidium deberán estar separadas una de otra a 2.25 metros, así como la utilización de un micrófono deferente para cada una de las personas que vayan hablar en el mitin, mismos que previa y posteriormente deberán limpiar con cloro.

La pregunta inevitable ante todo esto es, ¿si las autoridades electorales no deberían mejor cambiar la fecha de la elección, trasladándola por lo menos para la primera semana de agosto, y de esa forma evitar que los actos políticos se conviertan en focos de infección del virus AH1N1, como ellos mismos desprenden que pueden ser?

Este periodo especial que estamos viviendo creo que lo ameritaba y más, cuando los efectos económicos de la epidemia para el País superarán los 4 mil 500 millones de dólares en pérdidas, lo que equivale al 0.5% del Producto Interno Bruto, el PIB.