Twister: HELIHERRERA@hotmail.es
Por unanimidad, como suelen ser los acuerdos o resoluciones del Partido Revolucionario Institucional, los poco más de 600 consejeros estatales determinaron el método de “”asamblea de delegados”” para la selección de candidatos a Gobernador, Diputados y Ayuntamientos que contendrán en el proceso electoral del año próximo, con el resto de las fuerzas políticas.
Reunidos en Boca del Río, y en medio de una serie de inconformidades provocadas por militantes tricolores que no pudieron accesar al recinto donde se efectuaba la reunión, por no contar con la acreditación respectiva, los tres principales contendientes de ese instituto político a la candidatura a gobernador coincidieron, con algunos matices, que sea ese método el que decida la unción de sus candidatos a los distintos cargos de elección popular.
Tanto el delfín Javier Duarte de Ochoa, como sus correligionarios José Yunes Zorrilla y Héctor Yunes Landa abrazaron la propuesta, con algunos matices que el último argumento ante los consejeros, en el sentido del “”como se van a elegir esos delegados””, que al final de cuentas puede ser, en febrero en que deberá efectuarse esa asamblea, la manzana de la discordia.
Y es que, para los que sabemos un poco de estos menesteres, la elección en cada uno de los sectores que conforman el PRI, a nivel municipal será la clave para determinar al candidato a gobernador, que es, a final de cuentas la corona de la reina, la selección que mas le importa a ese partido, y en ese sentido, tanto José Yunes Zorrilla como Héctor Yunes Landa saben, desde ahora, que sean quienes sean esos delegados, atenderán la recomendación –para no llamarla de otra manera--, del que manda en ese partido político.
Por tal razón muchos de los seguidores de ambos precandidatos se preguntan ¿A que están jugando sus gallos, al aceptar las reglas que propuso el dirigente estatal priista Jorge Carballo Delfín?, muy a pesar de los cuestionamientos que desde la tribuna realizaron ambos. Yunes Landa en el sentido de “”democratizar la elección de esos delgados municipales””, y Yunes Zorrilla quejándose del linchamiento mediático de que son objeto, y todo por manifestar sus pretensiones de lograr la candidatura.
Para ser más precisos. El método de “”la convención de delgados”” es la forma más conveniente del “”gran elector”” para garantizar que salga el precandidato de su preferencia, porque puede, con las estructuras partidarias, desde el inicio del proceso, garantizar que salgan los simpatizantes de su preferido, y en el supuesto que algunos lados surgieran otros que no tuvieran empatia con él, tendría todo el tiempo del mundo para “”convencerlos”” y lograr el apoyo para el delfín.
Sin embargo, y a pesar de los cuetes que están echando los tricolores por salir de ese consejo político estatal sin accidentes que lamentar, la otra resolución que avalaron, propuesta por Fernando Vázquez Maldonado relativa “”a iniciar platicas con otros partidos políticos para realizar una gran alianza””, muestra, guste o no, que ese partido no siente que solos pudieran alcanzar el triunfo el 4 de julio, y requieren del apoyo del partido VERDE (que en Veracruz es una caricatura), del Partido Revolucionario Veracruzano PRV, del PRD (así lo aprobaron), y hasta del PANAL, ignorando que ese instituto político ya jugo su resto en el Estado apostándole a Miguel Ángel Yunes Linares, antes que al del PRI.
En la argumentación Vázquez Maldonado hace referencia al escaso margen con que Fidel Herrera Beltrán alcanzo el triunfo en 2004 (26 mil votos), y que lo lograron gracias a que iban aliados, en efecto, con la mayoría de los partidos a que hizo referencia, lo que de suyo, es una confesión de parte respecto a que no tienen nada fácil la tarea de sacar a un joven, que a diferencia del actual gobernador, era un político de tiempo completo antes de lograr la candidatura de su partido a la gubernatura, con amplia experiencia en tareas legislativas y partidarias, es decir, era un viejo lobo de mar.
Por eso, el que manda en Veracruz Ajusta el mapa político del Estado ante la inconformidad interna, y esta tejiendo las alianzas que empujen a su candidato a escenarios de competitividad electoral, porque enfrente, en la casa azul hay un enemigo declarado que bien sabe lo que hará si llegara a ganar la elección del 4 de julio, y que dicho sea de paso, esta haciendo todo por lograrlo dado que ya anda en campaña y con todo el dinero del mundo.
Creo con sinceridad que en lugar de apostarle los priístas a las alianzas con el Verde (partido demagógico que ya no podrá volver engañar al pueblo con sus campañas publicitarias engañosas de pena de muerte para los secuestradores), o con otros minipartiditos que son consulados de ellos, debería poner como la más elemental tarea la de cicatrizar las heridas internas que el capricho esta dejando, porque nadie que se precie de ser justo, honesto y veraz podrá afirmar que “”que en el PRI no pasa nada, y que todo es miel sobre hojuelas””.
El PRI arranco con su consejo político estatal lo que presume ser un tortuoso embarazo, que si su ginecólogo no lo atiende bien, podría traducirse en un aborto o, en el mejor de los casos, en un bebe siete mecinos, de esos que difícilmente cuajan o se logran.
Por unanimidad, como suelen ser los acuerdos o resoluciones del Partido Revolucionario Institucional, los poco más de 600 consejeros estatales determinaron el método de “”asamblea de delegados”” para la selección de candidatos a Gobernador, Diputados y Ayuntamientos que contendrán en el proceso electoral del año próximo, con el resto de las fuerzas políticas.
Reunidos en Boca del Río, y en medio de una serie de inconformidades provocadas por militantes tricolores que no pudieron accesar al recinto donde se efectuaba la reunión, por no contar con la acreditación respectiva, los tres principales contendientes de ese instituto político a la candidatura a gobernador coincidieron, con algunos matices, que sea ese método el que decida la unción de sus candidatos a los distintos cargos de elección popular.
Tanto el delfín Javier Duarte de Ochoa, como sus correligionarios José Yunes Zorrilla y Héctor Yunes Landa abrazaron la propuesta, con algunos matices que el último argumento ante los consejeros, en el sentido del “”como se van a elegir esos delegados””, que al final de cuentas puede ser, en febrero en que deberá efectuarse esa asamblea, la manzana de la discordia.
Y es que, para los que sabemos un poco de estos menesteres, la elección en cada uno de los sectores que conforman el PRI, a nivel municipal será la clave para determinar al candidato a gobernador, que es, a final de cuentas la corona de la reina, la selección que mas le importa a ese partido, y en ese sentido, tanto José Yunes Zorrilla como Héctor Yunes Landa saben, desde ahora, que sean quienes sean esos delegados, atenderán la recomendación –para no llamarla de otra manera--, del que manda en ese partido político.
Por tal razón muchos de los seguidores de ambos precandidatos se preguntan ¿A que están jugando sus gallos, al aceptar las reglas que propuso el dirigente estatal priista Jorge Carballo Delfín?, muy a pesar de los cuestionamientos que desde la tribuna realizaron ambos. Yunes Landa en el sentido de “”democratizar la elección de esos delgados municipales””, y Yunes Zorrilla quejándose del linchamiento mediático de que son objeto, y todo por manifestar sus pretensiones de lograr la candidatura.
Para ser más precisos. El método de “”la convención de delgados”” es la forma más conveniente del “”gran elector”” para garantizar que salga el precandidato de su preferencia, porque puede, con las estructuras partidarias, desde el inicio del proceso, garantizar que salgan los simpatizantes de su preferido, y en el supuesto que algunos lados surgieran otros que no tuvieran empatia con él, tendría todo el tiempo del mundo para “”convencerlos”” y lograr el apoyo para el delfín.
Sin embargo, y a pesar de los cuetes que están echando los tricolores por salir de ese consejo político estatal sin accidentes que lamentar, la otra resolución que avalaron, propuesta por Fernando Vázquez Maldonado relativa “”a iniciar platicas con otros partidos políticos para realizar una gran alianza””, muestra, guste o no, que ese partido no siente que solos pudieran alcanzar el triunfo el 4 de julio, y requieren del apoyo del partido VERDE (que en Veracruz es una caricatura), del Partido Revolucionario Veracruzano PRV, del PRD (así lo aprobaron), y hasta del PANAL, ignorando que ese instituto político ya jugo su resto en el Estado apostándole a Miguel Ángel Yunes Linares, antes que al del PRI.
En la argumentación Vázquez Maldonado hace referencia al escaso margen con que Fidel Herrera Beltrán alcanzo el triunfo en 2004 (26 mil votos), y que lo lograron gracias a que iban aliados, en efecto, con la mayoría de los partidos a que hizo referencia, lo que de suyo, es una confesión de parte respecto a que no tienen nada fácil la tarea de sacar a un joven, que a diferencia del actual gobernador, era un político de tiempo completo antes de lograr la candidatura de su partido a la gubernatura, con amplia experiencia en tareas legislativas y partidarias, es decir, era un viejo lobo de mar.
Por eso, el que manda en Veracruz Ajusta el mapa político del Estado ante la inconformidad interna, y esta tejiendo las alianzas que empujen a su candidato a escenarios de competitividad electoral, porque enfrente, en la casa azul hay un enemigo declarado que bien sabe lo que hará si llegara a ganar la elección del 4 de julio, y que dicho sea de paso, esta haciendo todo por lograrlo dado que ya anda en campaña y con todo el dinero del mundo.
Creo con sinceridad que en lugar de apostarle los priístas a las alianzas con el Verde (partido demagógico que ya no podrá volver engañar al pueblo con sus campañas publicitarias engañosas de pena de muerte para los secuestradores), o con otros minipartiditos que son consulados de ellos, debería poner como la más elemental tarea la de cicatrizar las heridas internas que el capricho esta dejando, porque nadie que se precie de ser justo, honesto y veraz podrá afirmar que “”que en el PRI no pasa nada, y que todo es miel sobre hojuelas””.
El PRI arranco con su consejo político estatal lo que presume ser un tortuoso embarazo, que si su ginecólogo no lo atiende bien, podría traducirse en un aborto o, en el mejor de los casos, en un bebe siete mecinos, de esos que difícilmente cuajan o se logran.