Ganó el Chavismo en
Venezuela
Por Helí Herrera Hernández
plazacaracol@hotmail.com
Twitter: HELIHERRERA.es
17 millones, 575 mil 975 venezolanos fueron convocados por el Consejo Nacional Electoral de Venezuela para que acudieran a votar este domingo 26 de septiembre, para elegir, entre 2719 candidatos, 165 diputados a la Asamblea Nacional, que tomaran posesión el 5 de enero del próximo año, así como a 12 representantes de ese país ante el Parlamento Latinoamericano.
Para tal efecto, se instalaron desde el sábado 36 mil 563 mesas de votación –todas automatizadas-, que fueron abiertas desde las seis de la mañana (hora de aquel país), sin que ningún incidente serio se registrara durante toda la jornada electoral, misma que registro una participación ciudadana cercana al 65% del padrón electoral, es decir, que concurrieron a votar 11 millones, 424 mil 384 venezolanas y venezolanos, tomando en consideración los cerca de 57 mil ciudadanos de aquella nación inscritos en el padrón electoral, en 210 embajadas o consulados distribuidos en todo el mundo.
La elección de los nuevos diputados giro en torno a los candidatos de dos partidos políticos: El Partido Socialista Unido de Venezuela (PSUV), que es al que pertenece el actual presidente Hugo Chávez, y de la Alianza opositora Mesa de Unidad Democrática (MUD), integrada por los dueños de los medios de comunicación, los banqueros, los grandes capitalistas y los sectores de la alta jerarquía eclesiástica de Venezuela.
A pesar de todo el apoyo logístico y económico que tuvieron los candidatos de la Mesa de Unidad Democrática –muchos de ellos empresarios, inversionistas, banqueros, ganaderos y uno que otro concesionario de radiodifusoras y/o accionistas de globovisión-, por parte de grupos radicales de la ultraderecha norteamericana, en su intento por derrotar a Chávez, fue el partido de este quien se quedo con la mayoría de la asamblea nacional, al triunfar en 96 de los 165 escaños en disputa, aproximadamente.
Los pronósticos hasta antes de la elección, difundidas por el aparato mediático de los poderes fácticos de Venezuela, con el total respaldo de las cadenas televisivas de los Estados Unidos, y uno que otro país de la Comunidad Económica Europea, eran de derrota para el Partido Socialista Unido de Venezuela, y en consecuencia para el presidente venezolano Chávez, a quien, en consecuencia, le auguraban a partir de allí su derrota para las elecciones presidenciales del 2012.
El triunfo obtenido por este incomodo presidente para la oligarquía económica mundial es incuestionable, dado que el voto se recibió de manera electrónica, es decir, a través de computadoras.-ordenadoras, que en la medida en que recibían los sufragios los mandaban a un comando central llamado Centro de Totalización del Consejo Nacional Electoral, lo que permitió conocer los resultados electorales finales una hora después de cerrada la última casilla electoral.
Como usted ya dedujo, el sistema electoral en Venezuela esta más avanzado que el nuestro, y garantiza una imparcialidad total de la elección, dado que en los estados de Anzoátegui, Apure, Carabobo, Lara, Miranda, Tachira, Zulia y distrito capital contaron con 10 mil 749 equipos de identificación biométrica (verificación instantánea de huellas), lo que daba un valor agregado de seguridad e imparcialidad al proceso electoral, justo en un país donde todo los opositores acusan al presidente de la República Bolivariana de Venezuela de dictador, así como muchos corifeos en el mundo, mozos de los grandes capitales.
México no es la excepción donde los medios y sus principales locutores se suman al linchamiento internacional contra Hugo Chávez, y nada dicen respecto a que sus elecciones son más limpias y más democráticas que las nuestras, porque desde la recepción del voto hasta su conteo descansa en computadoras, y no en seres humanos que son factibles de hacer fraude a través de actos de corrupción.
Conocidos los resultados electorales y el triunfo de la mayoría de los candidatos del chavismo en 96 distritos electorales de Venezuela, y por ende, del control de la asamblea Nacional (Cámara de Diputados), por el Partido Socialita Unido de Venezuela y de Hugo Chávez, no existe asidera alguna para los derrotados de dentro y fuera de Venezuela, como para acusar al presidente Venezolano de fraude, sin tomar en consideración la alta tecnología que permeo al proceso electoral de aquel país.
Los señalamientos que surgieron por la noche, que continuaran mañana y toda la semana, no son otra cosa que la suma de ineptitudes de los enemigos del chavismo que no quieren entender y comprender el liderazgo de un hombre que ha gobernado para las mayorías venezolanas, antes que seguir privilegiando a pequeños grupos de alto poder económico, como antes lo hacían los anteriores mandatarios.
No dudo que la madrugada del lunes (no lo puedo atestiguar porque este artículo lo terminé de imprimir hoy domingo a las 21 horas), amante de la música mexicana como lo es Hugo Chávez, haya vuelto a cantar la canción de José Alfredo Jiménez “”pero sigo siendo el rey””.