DÍFICIL Y PELIGROSO AÑO 2012
Por Mtro. Helí Herrera Hernández.
plazacaracol@hotmail.com
Twitter:HELIHERRERA.es
¡Felicidades Víctor Murguía por tu Premio nacional de periodismo!
A menos de veinte días del 2012 y el panorama para este año no resulta nada halagüeño para más de 80 millones de mexicanos que viven entre pobreza extrema, pobreza y clase medieros.
La insensibilidad del actual gobierno federal que prefiere colgarse medallas otorgadas por la presidenta del Fondo Monetario Internacional Christine Lagarde, quien felicito en su reciente visita a la ciudad de México al presidente Felipe Calderón Hinojosa por las cifras macroeconómicas que el país reporta, sin importarle el grado de insatisfacción alimentaria, en salud, educación, de seguridad y bienestar en general que padece al población nacional, amenazan con profundizarse para el año venidero.
Insensibilidad derivada de su formación ideológica, dado que como buen cristiano, el actual presidente de la Republica como muchos panistas ortodoxos piensan que, en este mundo deben existir ricos y pobres y que así deben permanecer toda su vida, porque dios así lo quiere.
Insensibilidad derivada de los compromisos que como militante del partido blanquiazul y como candidato de ese instituto político hizo con los varones del dinero en México, para impulsar políticas públicas ya como titular del Poder Ejecutivo, si lo ayudaban con dinero para la campaña, que beneficiaran a los dueños del capital, de los monopolios, oligopolios y trusts, inclusive, asentados en el país, por encima de los derechos de la clase trabajadora
Insensibilidad porque antes que su pueblo, Felipe Calderón antepone los compromisos con los Organismos Financieros Internacionales, cumpliendo al pie de la letra y de manera sumisa todos y cada uno de los puntos de las cartas de intención signadas con el Banco Mundial, con el Banco Interamericano de Desarrollo y con el Fondo Monetario Internacional, sin importarle que el 24% de la población nacional sobreviva con menos de 13 pesos diarios, con las consabidas consecuencias de salud que genera una precaria alimentación, convirtiéndose este sector, por lo mismo, en la principal fuente de abastecimiento del crimen organizado.
Insensibilidad ética e insensibilidad humana del responsable del gobierno federal que, como otros que le antecedieron, han preferido quedar como mentirosos frente a la opinión publica, al no cumplir sus promesas de campaña, principalmente aquellas como la de: No voy a subir los impuestos; voy a desaparecer el cobro de la tenencia de los vehículos automotores; voy a construir tres refinerías para abatir el costo de los combustibles en México; voy a ser el presidente del empleo porque voy a generar un millón de empleo cada año; Voy a dotar de recursos financieros suficientes a la ciencia y la tecnología, para apoyar a los cerebros mexicanos en la búsqueda de inventos que revolucionen la productividad de los sectores primario y secundario, así como del sector salud, educativo, de la biotecnología, de la robótica y cibernética.
Solo así, con gobiernos hipócritas y tramposos pueden entenderse los golpes que éstos le dan a la sociedad mexicana con los aumentos mensuales a la gasolina, al diesel y al gas. Solo así pueden entenderse los robos que la Comisión Federal de Electricidad bimestralmente le asesta al grueso de la población con recibos que consignan cantidades de uso de luz que nunca consumieron las familias mexicanas. Solo así pueden entenderse el alza criminal a los precios de los productos básicos como el huevo, el frijol, la leche, el aceite, la carne, el jitomate, el azúcar, el café, las legumbres, las frutas, el arroz, el pan y hoy, a la vista y complacencia de todos estos funcionarios federales y locales: del aumento al kilo de tortilla que viene a ser un verdadero golpe demoledor, a la ya de suya precaria situación económica de los mexicanos.
Y como si la burla contra el pueblo de parte de su gobierno fuera poca, pues hay esta el aumento que la Comisión Nacional de los Salarios decreto el viernes pasado a los salarios mínimos: 4.2%, o lo que es lo mismo: 2 pesos diarios que no sirven, ni siquiera, para pagar la diferencia del kilo de tortilla entre lo que costaba hace dos meses y lo que cuesta hoy.
¿Qué harán frente al conjunto de estas políticas públicas del gobierno federal los más de 80 millones de compatriotas, que apenas si sobreviven con el dinero que perciben de sus empleos, subempleos, economía informal, pensiones y dinero que les envían sus familiares desde los Estados Unidos? ¿Qué hará el movimiento obrero para responder a la ofensiva del gobierno panista, que día a día los empobrece más?
Estas interrogantes seguramente cobrarán fuerza a partir de enero en que la escalda de precios sea mayor a la que vivimos en este mes, y luego de que los aguinaldos se hayan agotado e inicie el calvario de millones y millones de compatriotas hacia las casas de prestamos particulares (que son casas usureras que se quedan con todo lo empeñado), o al nacional monte de piedad, para poder sobrevivir a la terrible cuesta de ese mes, que no me cabe la menor duda se prolongará todo el año.
Por Mtro. Helí Herrera Hernández.
plazacaracol@hotmail.com
Twitter:HELIHERRERA.es
¡Felicidades Víctor Murguía por tu Premio nacional de periodismo!
A menos de veinte días del 2012 y el panorama para este año no resulta nada halagüeño para más de 80 millones de mexicanos que viven entre pobreza extrema, pobreza y clase medieros.
La insensibilidad del actual gobierno federal que prefiere colgarse medallas otorgadas por la presidenta del Fondo Monetario Internacional Christine Lagarde, quien felicito en su reciente visita a la ciudad de México al presidente Felipe Calderón Hinojosa por las cifras macroeconómicas que el país reporta, sin importarle el grado de insatisfacción alimentaria, en salud, educación, de seguridad y bienestar en general que padece al población nacional, amenazan con profundizarse para el año venidero.
Insensibilidad derivada de su formación ideológica, dado que como buen cristiano, el actual presidente de la Republica como muchos panistas ortodoxos piensan que, en este mundo deben existir ricos y pobres y que así deben permanecer toda su vida, porque dios así lo quiere.
Insensibilidad derivada de los compromisos que como militante del partido blanquiazul y como candidato de ese instituto político hizo con los varones del dinero en México, para impulsar políticas públicas ya como titular del Poder Ejecutivo, si lo ayudaban con dinero para la campaña, que beneficiaran a los dueños del capital, de los monopolios, oligopolios y trusts, inclusive, asentados en el país, por encima de los derechos de la clase trabajadora
Insensibilidad porque antes que su pueblo, Felipe Calderón antepone los compromisos con los Organismos Financieros Internacionales, cumpliendo al pie de la letra y de manera sumisa todos y cada uno de los puntos de las cartas de intención signadas con el Banco Mundial, con el Banco Interamericano de Desarrollo y con el Fondo Monetario Internacional, sin importarle que el 24% de la población nacional sobreviva con menos de 13 pesos diarios, con las consabidas consecuencias de salud que genera una precaria alimentación, convirtiéndose este sector, por lo mismo, en la principal fuente de abastecimiento del crimen organizado.
Insensibilidad ética e insensibilidad humana del responsable del gobierno federal que, como otros que le antecedieron, han preferido quedar como mentirosos frente a la opinión publica, al no cumplir sus promesas de campaña, principalmente aquellas como la de: No voy a subir los impuestos; voy a desaparecer el cobro de la tenencia de los vehículos automotores; voy a construir tres refinerías para abatir el costo de los combustibles en México; voy a ser el presidente del empleo porque voy a generar un millón de empleo cada año; Voy a dotar de recursos financieros suficientes a la ciencia y la tecnología, para apoyar a los cerebros mexicanos en la búsqueda de inventos que revolucionen la productividad de los sectores primario y secundario, así como del sector salud, educativo, de la biotecnología, de la robótica y cibernética.
Solo así, con gobiernos hipócritas y tramposos pueden entenderse los golpes que éstos le dan a la sociedad mexicana con los aumentos mensuales a la gasolina, al diesel y al gas. Solo así pueden entenderse los robos que la Comisión Federal de Electricidad bimestralmente le asesta al grueso de la población con recibos que consignan cantidades de uso de luz que nunca consumieron las familias mexicanas. Solo así pueden entenderse el alza criminal a los precios de los productos básicos como el huevo, el frijol, la leche, el aceite, la carne, el jitomate, el azúcar, el café, las legumbres, las frutas, el arroz, el pan y hoy, a la vista y complacencia de todos estos funcionarios federales y locales: del aumento al kilo de tortilla que viene a ser un verdadero golpe demoledor, a la ya de suya precaria situación económica de los mexicanos.
Y como si la burla contra el pueblo de parte de su gobierno fuera poca, pues hay esta el aumento que la Comisión Nacional de los Salarios decreto el viernes pasado a los salarios mínimos: 4.2%, o lo que es lo mismo: 2 pesos diarios que no sirven, ni siquiera, para pagar la diferencia del kilo de tortilla entre lo que costaba hace dos meses y lo que cuesta hoy.
¿Qué harán frente al conjunto de estas políticas públicas del gobierno federal los más de 80 millones de compatriotas, que apenas si sobreviven con el dinero que perciben de sus empleos, subempleos, economía informal, pensiones y dinero que les envían sus familiares desde los Estados Unidos? ¿Qué hará el movimiento obrero para responder a la ofensiva del gobierno panista, que día a día los empobrece más?
Estas interrogantes seguramente cobrarán fuerza a partir de enero en que la escalda de precios sea mayor a la que vivimos en este mes, y luego de que los aguinaldos se hayan agotado e inicie el calvario de millones y millones de compatriotas hacia las casas de prestamos particulares (que son casas usureras que se quedan con todo lo empeñado), o al nacional monte de piedad, para poder sobrevivir a la terrible cuesta de ese mes, que no me cabe la menor duda se prolongará todo el año.