¡INEFICACIA PRESIDENCIAL!
Por Helí Herrera Hernández
plazacaracol@hotmail.com
La semana pasada, en este mismo espacio se publico mi artículo >2009: LLEGÓ LA PESADILLA. <, relativo, como usted recordará, a la crisis económica en que se encuentra inmerso el país, y que afecta el poder de compra y el bienestar de millones y millones de compatriotas, sin que se percibieran respuestas eficaces del gobierno federal para atacar las causas que la generan.
Como si la protesta por la omisión del Estado para actuar en beneficio de las masas sociales fuera escuchada, el miércoles 7 en Palacio Nacional, el presidente Felipe Calderón dio a conocer un “”flamante plan anticrisis””, que es el resumen de medidas de buena voluntad, diseñadas para detener el desorden financiero y económico nacional, y que amenaza con profundizar las ya de suyas peligrosísimas desigualdades sociales, que como lo dijera Enrique Krause en la semana que concluyo, amenazan con estallar movimientos de insurgencia armada a lo largo y ancho de la República.
El Acuerdo Nacional en favor de la Economía Familiar y el Empleo nació chueco, nació torcido, porque para empezar no fue avalado por la totalidad de los gobernadores de la nación, puesto que el de Sonora y el distrito Federal no asistieron, que no tendría trascendencia política la ausencia, de no ser por los comentarios que Eduardo Tours hizo para justificar su inasistencia y firma al documento en consecuencia.
Manifiesta el ejecutivo sonorense, que 24 horas antes de la cita para el 7 en palacio nacional, les estuvo insistiendo tanto al Secretario de Gobernación como al particular del Presidente Calderón, el envió del documento para conocerlo y analizarlo, dado que no podría llegar simple y llanamente a avalar algo desconocido. ¡Nunca se lo enviaron y por eso no asistió, y por eso también no lo firmo, precisando, en consecuencia, que el resto de los gobernadores y demás funcionarios conocieron las medidas exactamente cuando se los estaban pasando a firma, o cuando las estaba leyendo el Ejecutivo Federal.
Así las cosas el Acuerdo Nacional fue excluyente y unilateral, porque solo Felipe Calderón y su equipo diseñaron las estrategias “anticrisis” sin tomar en cuenta, tal y como el federalismo lo exigía para estos menesteres, al resto de los 31 gobernadores y al jefe de gobierno del Distrito Federal.
Pero eso sería >pecata minuta<. Lo grave del asunto es el contenido, el fondo del Acuerdo que no ataca las causas que han generado en México y el mundo este desorden financiero, mientras en un lapso de 90 días los mexicanos han visto pulverizado su capacidad de compra y el deterioro de su bienestar.
¿De que sirve el congelamiento del precio de las gasolinas, cuando el daño ya esta hecho, dado que genero inflación? ¿Acaso el Presidente de la República y su burbuja no saben como están los precios de los artículos que alimentan a sus gobernados?
Veamos lo que Felipe Calderón y los Gobernadores no saben: el arroz, que en 2008 valía $11.50 ahorita vale 21 pesos, teniendo un aumento del 86.95%; el fríjol bayo que valía $9.50 en 2008, ahora cuesta $14 pesos, para un aumento del 47.36%; el fríjol negro que valía $7.20, ahora tiene un valor de $14.50 para un aumento del 101.38%; la lenteja chica que costaba en 2008 $8.60, en este momento cuesta $13 par un aumento del 51.16%; el maíz blanco paso de 3.40 pesos a 4, para un aumento del 17.64%; el aceite de maíz que valía en 2008 $23.75 ahora cuesta $37.40, para un aumento del 57.47%; la papa paso de 7.70 a 8.50, con un aumento del 10.38%; la zanahoria paso de 3.10 pesos a 3.85, para un aumento del 24.19%; el tomate verde paso de $5.10 pesos que valía en 2008 a $8.50, para un aumento del 66.66%; la espinaca de $4.85 ahora vale $5.75, con un aumento del 18.55%;el chile serrano costaba en 2008 $3.25, ahora cuesta $8.50, con un aumento escandalosos que llega al 161.53%; el limón de $5.55 paso a $7.50, para un aumento del 35.13%; el plátano de $3.45 paso a 4.40 pesos, para un aumento del 27.53%; la piña paso de $6.65 a 7 pesos, con un aumento del 5.26%; la azúcar refinada paso de $6.50 a $6.60, para un aumento del 1.53% (el menor de todos), el jamón de cerdo paso de $29.50 a $40, para un aumento del 35.59%; el cuarto de kilo de bovino paso de $31.50 a $35, con un aumento del 11.11%; el pollo entero paso de $17.80 a $21.30 para un aumento del 19.66 por ciento; y el huevo blanco paso de $13.50 a $17.50 para un aumento del 29.62%.
¿Qué indica todo esto? Que el Presidente de la República y los firmantes del Acuerdo no saben que en tan solo tres meses, lo mexicanos tienen que conseguir 72 pesos más para comprar lo mismo que adquirían en 2008, cuanto que su salario solo creció en 2 pesos diarios, en las tres zonas.
¿Por qué no congelo los precios de los artículos que integran la canasta básica? Y ¿Por qué no determinó un decremento en los precios de la gasolina, como ocurrió en todo el mundo, ahora que están bajando los precios del petróleo, porque esa medida si hubiera combatido la inflación?
Y por último: ¿Por qué no congelo –por lo menos-, el precio del diesel?
La eficacia de los gobiernos se miden por los estándares de bienestar de sus gobernados, y con el ejemplo que tenemos, don Felipe y su burbuja muestran ineptitud, desconocimiento y ayuno de políticas públicas económicas aptas para defender al pueblo de México.
Por Helí Herrera Hernández
plazacaracol@hotmail.com
La semana pasada, en este mismo espacio se publico mi artículo >2009: LLEGÓ LA PESADILLA. <, relativo, como usted recordará, a la crisis económica en que se encuentra inmerso el país, y que afecta el poder de compra y el bienestar de millones y millones de compatriotas, sin que se percibieran respuestas eficaces del gobierno federal para atacar las causas que la generan.
Como si la protesta por la omisión del Estado para actuar en beneficio de las masas sociales fuera escuchada, el miércoles 7 en Palacio Nacional, el presidente Felipe Calderón dio a conocer un “”flamante plan anticrisis””, que es el resumen de medidas de buena voluntad, diseñadas para detener el desorden financiero y económico nacional, y que amenaza con profundizar las ya de suyas peligrosísimas desigualdades sociales, que como lo dijera Enrique Krause en la semana que concluyo, amenazan con estallar movimientos de insurgencia armada a lo largo y ancho de la República.
El Acuerdo Nacional en favor de la Economía Familiar y el Empleo nació chueco, nació torcido, porque para empezar no fue avalado por la totalidad de los gobernadores de la nación, puesto que el de Sonora y el distrito Federal no asistieron, que no tendría trascendencia política la ausencia, de no ser por los comentarios que Eduardo Tours hizo para justificar su inasistencia y firma al documento en consecuencia.
Manifiesta el ejecutivo sonorense, que 24 horas antes de la cita para el 7 en palacio nacional, les estuvo insistiendo tanto al Secretario de Gobernación como al particular del Presidente Calderón, el envió del documento para conocerlo y analizarlo, dado que no podría llegar simple y llanamente a avalar algo desconocido. ¡Nunca se lo enviaron y por eso no asistió, y por eso también no lo firmo, precisando, en consecuencia, que el resto de los gobernadores y demás funcionarios conocieron las medidas exactamente cuando se los estaban pasando a firma, o cuando las estaba leyendo el Ejecutivo Federal.
Así las cosas el Acuerdo Nacional fue excluyente y unilateral, porque solo Felipe Calderón y su equipo diseñaron las estrategias “anticrisis” sin tomar en cuenta, tal y como el federalismo lo exigía para estos menesteres, al resto de los 31 gobernadores y al jefe de gobierno del Distrito Federal.
Pero eso sería >pecata minuta<. Lo grave del asunto es el contenido, el fondo del Acuerdo que no ataca las causas que han generado en México y el mundo este desorden financiero, mientras en un lapso de 90 días los mexicanos han visto pulverizado su capacidad de compra y el deterioro de su bienestar.
¿De que sirve el congelamiento del precio de las gasolinas, cuando el daño ya esta hecho, dado que genero inflación? ¿Acaso el Presidente de la República y su burbuja no saben como están los precios de los artículos que alimentan a sus gobernados?
Veamos lo que Felipe Calderón y los Gobernadores no saben: el arroz, que en 2008 valía $11.50 ahorita vale 21 pesos, teniendo un aumento del 86.95%; el fríjol bayo que valía $9.50 en 2008, ahora cuesta $14 pesos, para un aumento del 47.36%; el fríjol negro que valía $7.20, ahora tiene un valor de $14.50 para un aumento del 101.38%; la lenteja chica que costaba en 2008 $8.60, en este momento cuesta $13 par un aumento del 51.16%; el maíz blanco paso de 3.40 pesos a 4, para un aumento del 17.64%; el aceite de maíz que valía en 2008 $23.75 ahora cuesta $37.40, para un aumento del 57.47%; la papa paso de 7.70 a 8.50, con un aumento del 10.38%; la zanahoria paso de 3.10 pesos a 3.85, para un aumento del 24.19%; el tomate verde paso de $5.10 pesos que valía en 2008 a $8.50, para un aumento del 66.66%; la espinaca de $4.85 ahora vale $5.75, con un aumento del 18.55%;el chile serrano costaba en 2008 $3.25, ahora cuesta $8.50, con un aumento escandalosos que llega al 161.53%; el limón de $5.55 paso a $7.50, para un aumento del 35.13%; el plátano de $3.45 paso a 4.40 pesos, para un aumento del 27.53%; la piña paso de $6.65 a 7 pesos, con un aumento del 5.26%; la azúcar refinada paso de $6.50 a $6.60, para un aumento del 1.53% (el menor de todos), el jamón de cerdo paso de $29.50 a $40, para un aumento del 35.59%; el cuarto de kilo de bovino paso de $31.50 a $35, con un aumento del 11.11%; el pollo entero paso de $17.80 a $21.30 para un aumento del 19.66 por ciento; y el huevo blanco paso de $13.50 a $17.50 para un aumento del 29.62%.
¿Qué indica todo esto? Que el Presidente de la República y los firmantes del Acuerdo no saben que en tan solo tres meses, lo mexicanos tienen que conseguir 72 pesos más para comprar lo mismo que adquirían en 2008, cuanto que su salario solo creció en 2 pesos diarios, en las tres zonas.
¿Por qué no congelo los precios de los artículos que integran la canasta básica? Y ¿Por qué no determinó un decremento en los precios de la gasolina, como ocurrió en todo el mundo, ahora que están bajando los precios del petróleo, porque esa medida si hubiera combatido la inflación?
Y por último: ¿Por qué no congelo –por lo menos-, el precio del diesel?
La eficacia de los gobiernos se miden por los estándares de bienestar de sus gobernados, y con el ejemplo que tenemos, don Felipe y su burbuja muestran ineptitud, desconocimiento y ayuno de políticas públicas económicas aptas para defender al pueblo de México.
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