domingo, 8 de agosto de 2010

CAMBIO DE DIRIGENTES
PRI-ESTATAL

Por Helí Herrera Hernández
plazacaracol@hotmail.com
Twitter:HELIHERRERA.es


En política, los resultados electorales son los que cuenta.

No hay mejor evaluación para un partido político tras una campaña que comparar lo ganado con lo perdido, para de allí calificar a sus dirigentes aprobándolos o reprobándolos.

En el Partido Revolucionario Institucional no se quisieron esperar a los tiempos que marcan sus estatutos para sacudirse al actual dirigente estatal Jorge Carballo Delfín, quien a pesar del optimismo que irradiaba frente a los medios de comunicación sabía, que ha pasado a la historia interna de su partido, como el dirigente que más municipios ha perdido, superando, inclusive, a Miguel Ángel Yunes Linares, quien en las elecciones de 1997 ya había obtenido el record.

El que manda en ese instituto político decidió solo dejar pasar 35 días para ajustar cuentas, contra el responsable de la debacle sufrida por el tricolor, ya que, hasta el momento el PRI tiene perdidas 127 municipalidades y ganadas 84, sin contar las que el Tribunal Electoral del Poder Judicial de la Federación le vaya a quitar, dado que no están cerrados los casos de municipios tan importantes como el Puerto de Veracruz, Boca del Río y Perote, por mencionar solo tres de varios impugnados por los otros partidos políticos, en donde se sabe existen serias irregularidades sucedidas tanto en la jornada electoral como en el recuento de los sufragios.

El cambio de Jorge Carballo era inevitable porque además, pierde 10 diputaciones uninominales, lo que imposibilita a su partido tener la mayoría calificada en la próxima Legislatura, arrinconándolos a negociar con la oposición reformas y acuerdos trascendentales para su proyecto de gobierno. De allí que la guadaña no se hizo esperar y la pasa quien lo puso en el cargo y encomienda a cumplir, porque le fallo y tuvo resultados electorales no solo malos, sino catastróficos.

El decapitamiento del futuro legislador habla bien, -hay que reconocérselo-, del verdadero líder del PRI en el Estado, el gobernador Fidel Herrera Beltrán, dado que manda un claro mensaje a sus “jóvenes” que en política no se puede fallar, y menos cuando tuvieron todos los recursos materiales y económicos como para sacar una clara ventaja tanto a la coalición PAN-PANAL, como de la que integraron el PRD-PT y CONVERGENCIA.

La llegada de Ranulfo Márquez Hernández como presidente del PRI estatal se avizora de transición, es decir, de tiempos cortos, tan cortos como los meses que se necesitan para que la actual legislatura concluya su mandato, a fin de que Héctor Yunes Landa pueda llegar a dirigirlo para la etapa de preparar el proceso electoral federal del 2012 y, si el mismo lo hace con pulcritud e inteligencia, construir su candidatura a la primera o segunda senaduría de Veracruz.

La sacudida pues en el PRI ya se dio, por lo que cabe la pregunta: ¿y en los otros partidos acaso no paso nada, o es que sus dirigentes nacionales o reales están contentos con los resultados obtenidos?

Porque la pasada elección dejo a todos los partidos políticos participantes insatisfechos en sus pretensiones. El PRI no logra repetir los triunfos de la contienda electoral pasada y pierde diputaciones y presidencias municipales. El PAN a pesar del avance en Ayuntamientos y Diputaciones falla en conseguir el triunfo en la gubernatura, a pesar de todo el apoyo económico que el gobierno federal le dio, y pierde un bastión que le duele tanto, como la gubernatura: la presidencia municipal de Boca del Río; el Partido del Trabajo, al igual que el Verde pierden su derecho a recibir prerrogativas del gobierno estatal y sus lugares en los órganos electorales, independientemente que el registro lo mantienen por ser partidos políticos nacionales, no así el Partido de Manuel Laborde el PRV, que por ser estatal desaparece del escenario político. Convergencia que retrocede en sus porcentajes de votación que logro en la elección anterior superior al 7%, para caer ahora a un poco más del 4%, y el PRD que pierde dos diputaciones plurinominales al pasar de 4 que hoy tiene, a dos que tendrá.

¿Allí, en los partidos de oposición al PRI-Gobierno no van a evaluar sus resultados? ¿Se van hacer como que todo sigue igual? ¿O para los dirigentes nacionales o formales de esos institutos políticos, lo obtenido el 4 de julio es más que satisfactorio y mantendrán, en consecuencia, como premio, a sus actuales dirigentes estatales?

Si en una empresa los gerentes se ganan los puestos y ascensos en razón de productividad y ganancias, en política es en base a resultados electorales, y en este rubro, solo el PRI esta justipreciando tal axioma, demostrando interés en recomponer las cosas, en cambiar todo lo que fallo para prepararse para futuras batallas.

Lamentable pues, que en el resto de los partidos políticos sus dirigentes nacionales y/o formales conviertan en premio los fracasos obtenidos, manteniendo en sus lugares a quienes no supieron conducir con talento, inteligencia, capacidad y liderazgo las pasadas elecciones del 4 de julio.

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