lunes, 23 de noviembre de 2009

¿GOBIERNO, O
DESGOBIERNO?

Por Helí Herrera Hernández
plazacaracol@hotmail.com
Twitter: HELIHERRERA@hotmail.es

El Estado como institución y la entidad veracruzana andan mal.

Al margen de la publicidad oficial y oficiosa desplegada en casi la mayoría de los medios de comunicación que se les va en puras alabanzas ya ni siquiera para el Gobernador Fidel Herrera, sino para su candidato Javier Duarte de Ochoa, la verdad es que de norte a sur y de oriente a occidente la sociedad empieza a manifestarse por diversas causas, generadas por acciones u omisiones del poder público.

La capital del estado es la más afectada por las diarias protestas que se están generando, sin restar importancia a las que ocurren, también, todos los días, en Coatzacoalcos, Minatitlan, Acayucan, Córdoba, Orizaba, Martínez de la Torre, Veracruz y Boca del Río, Tuxpam y Álamo, por mencionar solo las más importantes.

Los motivos son distintos pero el clamor popular va en aumento, lo que refleja un Estado como institución incapaz de generar políticas públicas que ataquen la problemática social que aqueja a los veracruzanos, que quitándose el miedo y la vergüenza están saliendo a manifestarse y exigir, lo que por obligación el gobierno tiene que darle, pero que no lo esta haciendo.

Por eso vemos a los estudiantes de la benemérita escuela normal veracruzana “”Enrique C. Rébsamen” tomar las calles de Xalapa para exigir lo que antes el gobierno estatal les daba: plazas de maestros de educación básica al terminar sus estudios, no solo como confianza plena al sistema educativo que antes se impartía, sino como un justo reconocimiento la necesidad del pueblo veracruzano de acceder a la educación, como primer paso para generar bienestar social.

Los educandos normalistas exigen y con razón la asignación de plazas de manera directa porque son el resultado de los planes de estudio de la secretaria de educación de Veracruz a las que el gobierno debería tenerle toda la confianza porque son hechos por ellos. Los exámenes a los que acude hoy la autoridad educativa son más que para escoger a los más capaces –como afirman-, una muy corriente forma de abdicar a su responsabilidad de radiar educación a su sociedad, que cada día tiene que auto solucionarse los problemas de carencias de aulas, de baños, de pupitres, de computadoras, de maestros. Lo único que tienen las escuelas en Veracruz son que todas están bien pintaditas de rojo.

Hoy vemos manifestaciones de protesta de todo: de comerciantes de la central de abastos que quieren regresar al mercado san José; de aspirantes a ingresar a la universidad; de campesinos a los que no dejan llegar a la capital e ilegalmente los detienen en el camino; de maestros que exigen su resonificación, ya prometida desde hace varios años; de inconformes por los cobros del agua potable; de gente de diversos estratos sociales que fueron defraudados con confía u otras cajas de ahorro y fiduciarias que contaron, para abrir sus puertas, con el apoyo del gobierno federal, claro, pero que debieron ser supervisadas por el estatal.

Cuantas veces hemos visto a los taxistas generar caos vial por exigirle al gobierno la democratización en la venta de placas de taxi, o a las mujeres exigiendo su libertad para decidir sobre su cuerpo, y a los estudiantes de distintos niveles educativos protestar con energía por el aumento de los pasajes.

El gobierno se ha deshumanizado y se aleja cada vez más del pueblo al que prometió apoyar para salvarles sus carencias alimenticias, de salud y educación, por lo menos.

Dígase lo que se diga oficialmente, la realidad que viven los veracruzanos es distinta a la del discurso gubernamental y hastiados de éste, empiezan a salir a la calle a protestar, a exigir, y a denunciar, por su ostracismo operativo en políticas públicas al poder ejecutivo, pero también al legislativo que en vez de ubicarse al lado de sus representados, los combate y apuñala con leyes que sola la derecha ultraconservadora en este país y estado les aplaude.

Allí esta como ejemplo la declaración del Obispo de la diócesis de Veracruz Luis Felipe Gallardo del campo que califico a las mujeres que se pronuncian a favor del aborto como “””mujeres ignorantes, dado que tienen una postura maliciosa, egoísta y perversa””. Seguramente los diputados del PRI y del PAN que apoyaron la penalización del aborto en Veracruz, comparten estas aseveraciones de monseñor, que se calla la boca respecto a los sacerdotes o curas pederastas. Esos ni son perversos, ni son maliciosos, ni son delincuentes.

El grado de descomposición social va en aumento y si el gobierno del estado no lo quiere ver, en el pecado llevará la penitencia, porque la inconformidad permea todas las clases sociales, primordialmente de la vapuleada clase media alta hacia abajo que con esta crisis ya perdieron algunos pequeños lujos que se daban,

El gobernador deberá recomendarle a su candidato Duarte que si en verdad quiere que lo vea bien el pueblo, no debe limitarse a rifarles en cada acto masivo refrigeradores, hornos de microondas, estufas, licuadoras, cafeteras o llevarles regalos como santa clos. Ganaría más si dejara de gastar en aviones, helicópteros, carros, viajes, y todo un aparato de logística que por cierto, ya se los quito al propio ejecutivo.

¿Quedara tiempo para poder rectificar y ubicarse del lado de los que padecen a diario las vicisitudes de la crisis económica?

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