domingo, 7 de noviembre de 2010

Ayuntaminetos
en quiebra

Por Helí Herrera Hernández
plazacaracol@hotmail.com
Twitter:HELIHERRERA.es

Llevamos varias semanas, si no es que meses, señalando las dificultades económicas que están atravesando infinidad de Ayuntamientos para cubrir tanto el gasto corriente como la manutención de los servicios públicos.

Durante todos estos días, en lugar de resolverse el conflicto en aquellos municipios cuyos alcaldes se habían atrevido a señalar el problema, se han sumado infinidad de otros que, ante los reclamos de sus trabajadores sindicalizados, de confianza y hasta de los cuerpos policíacos se han atrevido a denunciar que sus tesorerías no han recibido las participaciones federales, tratando con esa declaración de cubrir a la Secretaria de Finanzas estatal, que es, la que tiene que depositarle en sus chequeras tales dineros.

Y digo esto porque el gobierno federal lleva más de tres meses afirmando que ellos han depositado en tiempo todos los recursos financieros que le corresponden a los 212 ayuntamientos veracruzanos, llegando al grado de informarlo en el noticiario nocturno de televisión de Joaquín López Doriga, como para que no quedara ninguna duda sobre que nivel de gobierno se estaba quedando con tales dineros.

Al principio permeo entre los Ayuntamientos gobernados por el Partido Revolucionario Institucional, por el PRD, PT y Convergencia que en efecto, el Gobierno Federal era el culpable de la asfixia económica que estaban viviendo, pero cuando se enteraron que ni los liderados por el Partido (de) Acción Nacional tenían su dinero, iniciaron las investigaciones pertinentes y llegaron a saber la verdad: Era la Secretaría de Finanzas del Gobierno del Estado la que no estaba depositando las participaciones federales a cada uno de los Ayuntamientos, a pesar que la Secretaría de Hacienda ya se las había cubierto.

Para ese momento, la problemática en la mayoría de los ayuntamientos veracruzanos era insoportable. El estribillo que tanto los alcaldes como sus tesoreros les había funcionado, relativo a que para la siguiente quincena se regulaban los pagos se fue agotando, a grado tal que en algunos municipios empezaron a darse algunos paros en distintas actividades, como en el registro civil, en el catastro, en la secretaria de los ayuntamientos.

Sin embargo, al llegarse los plazos establecidos por los alcaldes y no pagarles las quincenas vencidas a los trabajadores, y peor aun, que se vencieron otras y otras, a los paros se fueron sumando los empleados de la limpia pública y hasta los policías, que metieron en un caos a ciudades como Poza Rica, Tuxpam, Papantla, Martínez de la Torre, Minatitlán, Acayucan entre decenas y decenas de ellas, como empezaron a reseñar los medios de comunicación a lo largo y ancho del Estado.

Debo admitir que cuando el Gobernador afirmo públicamente que el Estado si tenía deudas, y que tan solo a proveedores se debían 9 mil millones de pesos, los presidentes municipales no sabían si llorar o alegrarse, porque el titular del poder ejecutivo admitía que el Gobierno iba a pagar, pero que primero iba a ser a los proveedores que, por cierto, amenazaban con publicar una carta abierta sobre las deudas que no les quería liquidar el gobierno de Veracruz en los periódicos Reforma y el Universal de la ciudad de México, y después, si bien les va, a ellos.

Hoy los conflictos en decenas de Ayuntamientos están ya incontrolables. Hay huelga de policías lo que mete en un grado de inseguridad pública a los habitantes de todas las municipalidades, de suya grave por todos los problemas con el narcotráfico. Los sindicatos de los ayuntamientos ya están amenazando con parar todas las actividades, incluyendo rastros, limpia pública y mercados, aunque hay que decir que en más de diez este caos ya esta sucediendo.

¿Qué va a pasar en los próximos días en toda la geografía veracruzana cuando la paciencia de todos los empleados municipales se les agote?

Si de por si los salarios que perciben son bajos y apenas les alcanza para sobrevivir, ahora que no los reciben desde hace 3, 4 o 5 quincenas su situación familiar los ahoga y agobia porque no solo ya no tienen para comer, sino que ningún tendero les quiere fiar, o alguna persona prestar.

¿Cómo va hacer el Gobierno del Estado para finiquitar las deudas con los 212 municipios veracruzanos o, será que este problema se lo heredarán a Javier Duarte?
Sombrío panorama tanto para el nuevo gobernador, como para los nuevos alcaldes que, sin duda, varios de ellos se habrán sacado la rifa del tigre.

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