¿Y el Instituto Electoral
Veracruzano?
Por Helí Herrera Hernández
Twitter:HELIHERRERA:es
La autoridad electoral abrió el período de las precampañas para los candidatos a Gobernador partir del 26 de febrero, iniciándola de inmediato el postulado por el Partido Revolucionario Institucional Javier Duarte de Ochoa en la congregación de Nopaltepec, municipio de Cosamaloapan, ese mismo día
A partir de allí, el precandidato tricolor ha realizado –de acuerdo a los datos oficiales que su instituto político tiene registrado en su página oficial en internet 28 mítines, los cuales han reunido en total, hasta el día domingo 388,480 mil ciudadanos (según pies de foto pagadas en los principales periódicos del estado), que han sido transportados en 9712 camiones de pasaje.
Tales movilizaciones son, desde luego, verdaderamente impresionantes. No solo por las decenas de miles de hombres, mujeres y niños que han asistido, sino por la cantidad de dinero que dicho partido político ha tenido que desembolsar para poder lograrlo, y que después de hacer cuentas, las mismas arrojan un rebase del tope que el Instituto Electoral Veracruzano fijo en 7 millones, 281 mil 233 pesos, por lo que aquí vale hacer, en principio, una primera pregunta a estas autoridades electorales que se supone, su misión de árbitros de la contienda electoral, los faculta y obliga a sancionar a todo partido político que rebase tales topes, independientemente de castigarlos por otras violaciones a la ley de la materia.
Como ciudadano veracruzano me parece insultante que, justo cuando hay 376 mil 587 veracruzanos medio laborando en los Estados Unidos (Red Internacional de Migración y Desarrollo); otros tantos más sin empleo aquí en el estado, más de 4 millones de paisanos sobreviviendo con salarios de hambre (menos de dos dólares al día); un sector magisterial que cada día que pasa observa como se pulveriza su salario, a pesar de los aumentos que cada año les otorga; una industria en crisis por el alza y creación de nuevos impuestos que han generado precisamente el desempleo (aprobados para variar por el señor Javier Duarte de Ochoa y sus colegas diputados del PRI y del PAN), miles de comerciantes que han quebrado por no poder enfrentar la competencia desleal de las grandes cadenas comerciales; de burócratas que antes de cobrar su quincena ya la tienen empeñada en las miles y miles de casas de empeño que en la misma proporción que aparecen es el grado de miseria que polula en el Estado, surja un candidato y un partido que tiran, sin ningún rubor, millones de pesos diarios que incrustados al mercado productivo estatal aliviarían, en parte, este triste escenario de miseria.
Llego a estas cifras porque en medio de la cólera generada por las fotografías en los medios escritos, en los periódicos electrónicos, en las imágenes en la televisión que muestran el dispendio, me di a la tarea de investigar cuanto cuesta el alquiler de un autobús para trasladar contingentes, en un radio de acción de 100 kilómetros al lugar donde celebran el mitin, (desde esa distancia acarrean a los ciudadanos), y en promedio el alquiler es de 6 mil pesos cada autobús.
Tomando en consecuencia los datos que la página oficial del PRI precisa, detallaré que al primer acto político de Javier en Nopaltepec, donde sus voceros y jefa de prensa afirman que asistieron 20 mil personas, y tomando en consideración que un autobús puede llevar a 40 pasajeros, entonces tuvieron que contrata 500 autobuses, que multiplicados por los 6 mil pesos, ese arranque de campaña fue de 3 millones de pesos.
No se trata desde luego de ir pormenorizando día a día las movilizaciones del candidato priísta para atiborrarlo de números y despilfarro económico. Me referiré, como ejemplo del tema que estamos tratando solo de los actos políticos más publicitados por su departamento de prensa, como para ratificar la violación que este candidato ya hizo al tope de gastos autorizados para toda la precampaña.
Los actos celebrados en Santiago Tuxtla, San Andrés, Catemaco y Sihuapan arrojan la cantidad de 600 mil pesos; los ejecutados en el norte un millón 200 mil pesos; el de Agua Dulce, donde reportaron 15 mil personas dos millones 200 mil pesos; el de Las Choapas con 10 mil gentes un millón y medio de pesos; el de Martínez de la Torre con 20 mil personas y 500 autobuses de por medio 3 millones de pesos; el de Coatepec con 12 mil personas y 300 autobuses para trasladarlos un millón 800 mil pesos; el de Medellín con 10 mil personas gastaron un millón y medio de pesos; el que movilizo a 15 mil taxistas les costó dos millones y cuarto de pesos.
El mitin de los petroleros en Coatzacoalcos, que ha sido el más publicitado por don Javier y donde reporta su facebook que asistieron 40 mil personas, requirió de mil autobuses para trasladar a los contingentes (sin considerar que aquí los llevaron desde Poza Rica, Cerro Azul y éstos son mucho más caros), que manteniendo el costo de seis mil pesos por cada uno arroja una cantidad monstruosa de 6 millones de pesos tirados en un solo medio día; y para no dejar los realizados en el distrito de su otrora contrincante y hoy flamante coordinador de campaña José Yunes Zorrilla, los realizados en Altotonga y Perote, donde afirman que en ambos reunieron a 15 mil simpatizantes, cerraremos el costo en dos millones y cuarto de pesos.
Si usted amable lector suma los dineros aquí resumidos, donde aclaro que no son todos porque solo tomo los más significativos y multicitados por la prensa priísta y los medios de comunicación que cubren la campaña de Duarte de Ochoa, habrá hecho ya la cuenta que y esto sin contar con las 500 mil cachuchas, playeras, alimentos, renta de equipo de sonido, el PRI y su candidato llevan gastados hasta este domingo 14 la irrisoria suma de 25 MILLONES 300 MIL PESOS, gasolinas de la comitiva y gastos de atención de los corresponsales que cubren la campaña.
Don Javier, ya se habrá dado cuenta usted, en menos de quince días de su precampaña, ya rebaso en tres veces el tope que el Instituto Electoral Veracruzano le fijo, por lo que aquí vale la pena preguntarle a estas autoridades electorales ¿Qué van hacer al respecto? ¿Van a sancionarlo o lo van a perdonar, como al parecer es ya costumbre con todos los candidatos de ese instituto político? ¿Y si se atreven a sancionarlo, en que consistirá esa sanción? ¿Le anularan su precandidatura?
Pero también aquí cabe una pregunta para los representantes de los partidos políticos del PAN, de CONVERGENCIA, del PRD, del PANAL, del PT que se supone están allí para denunciar todos estos atropellos a la ley electoral ¿Qué han hecho? ¿Ya denunciaron este despilfarro? ¿Ya están pidiendo sanciones contra el candidato del PRI y contra el mismo partido?
Así, en medio de las carencias que afloran en todo el territorio veracruzanos de bienestar social para sus habitantes, navega una campaña tricolor donde no hay limitaciones económicas, ni vergüenza política por los millonarios gastos, ni ética humana de quienes los ejercen.
domingo, 14 de marzo de 2010
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